“Nuestra abuela venía a comprar aquí a este mercado. Nosotros la acompañábamos cuando éramos pequeños porque ella cocinaba en una pensión aquí delante”, así relata a Caternews Javier Torres de qué forma pensaron en abrir su nuevo local Parada Torres.
Una propuesta diferente, dentro del Mercat de Santa Caterina, que nada tiene que ver con su tres estrellas Cocina Hermanos Torres y Eldelmar, el restaurante moderno en el balcó gastronómic que mira al mar y que regentan junto a Pantea Group (Superlocal, Público, Bar Anita, Can Fisher, Vai Moana y La Deliciosa). Ahora, y en aventura con el mismo grupo, acaban de abrir Parada Torres, en una apuesta decidida por el bar, las tapas y platillos de siempre para comer a precios más económicos.
El regreso emocional a los orígenes de los chefs
Los hermanos nos especifican que sus padres tenían un bar en Horta-El Carmel, “crecimos en un bar”, por lo que siempre han querido tener un local parecido. Parada Torres es un homenaje a su abuela, al mercado, a sus recuerdos y una reinterpretación del espíritu del bar de mercado tradicional, siempre desde una mirada contemporánea, sello Hermanos Torres.
No es una parada cualquiera, está en un espacio de 440 m² dentro del mercado y con capacidad para 160 comensales, donde sentarse en los taburetes de siempre alrededor de una gran barra abierta y también en mesas al lado.
“Vimos este espacio maravilloso y nos enamoramos. Eran tres paradas y estaba cerrado, y dijimos, vamos a hacerlo”, destacan. La idea de hacer un bar divertido les aleja de sus cocinas, pero aquí se dejan llevar por sus recuerdos y las tapas de siempre, “y las que nosotros comeríamos si fuéramos a un bar. Un lugar en el que disfrutar abierto a todos, especialmente al local, pero también a turistas”.

Para los Hermanos Torres su nueva propuesta es un bar contemporáneo. “Vamos, un bar con un toque más moderno. Donde se cocina en directo, al momento, como el resto de paradas del mercado”, responden.
Es un bar en movimiento, y han sabido plasmar exactamente lo que querían, “en las paradas donde comía bien, había ruido, movimiento y una relación directa con el producto”, explica Javier Torres.
Cocina popular con giros Torres
La experiencia gastronómica de Parada Torres gira alrededor de una cocina popular, donde el producto y la técnica se ponen al servicio de una experiencia muy cercana.
La carta recupera algunos de los grandes clásicos de la cocina catalana reinterpretados con el sello gastronómico de los Hermanos Torres. Una cocina ligada al mercado, al recetario tradicional y a la forma de compartir y comer propia de los bares de toda la vida, donde conviven tapas, platillos, embutidos, conservas, mariscos y elaboraciones cocinadas principalmente a la brasa y a la plancha.
Hablando de platos, si tuviera que destacar una de las tapas que tienen en el nuevo local, a Javier Torres le chifla la escalivada y la esqueixada, además de la croqueta de jamón de bellota, que es brutal. “También los champiñones al ajillo o el pepito de ternera, o los pescados como el turbot al pil-pil”.

También los torreznos de Soria, las anchoas del Cantábrico, la ensaladilla de lubina en escabeche, la tortilla de patata hecha al momento, las ostras, “Queríamos hacer una carta que conectara con esa forma de comer que siempre hemos vivido en Barcelona: compartir, probar muchas cosas y disfrutar”, explica Sergio Torres.
Fuera de carta
La carta se completa con sugerencias fuera de carta según el producto disponible y una oferta pensada para distintos momentos del día y tipos de público, y así, mantener siempre una relación directa con el mercado y la temporalidad. Todo ello en un formato abierto, informal y pensado para compartir.
Por ahora, los hermanos quieren consolidar esta nueva propuesta, y mantener sus otros dos restaurantes, “vamos poco a poco, primero consolidar que es algo que cuesta, y hacer las cosas muy bien, y después veremos si abrimos un nuevo local”.

En la esfera gastronómica, los hermanos reconocen que hay una vuelta a los orígenes, a la tradición, tal como demuestra Parada Torres, “Cada vez hay más bodegas y hay una recuperación de ellas, especialmente en Barcelona”.
A comer a precios populares, sello Hermanos Torres
Las tapas y platillos que comer en Parada Torres son asequibles. Los macarrones que cocinaba su hermano, tal como explican, están a un precio de 8,50 euros, y el precio medio es de los 25 a los 45 euros, dependiendo de lo que uno coma.

Eso sí, con toda su calidad, producto top, local, de DO y traído del mercado. “Creemos que Cocina Hermanos Torres es un restaurante único, con el precio que tenemos y siempre lleno, ahora bien, nosotros queríamos hacer algo más popular. Más para todo el mundo, porque somos conscientes de que no todos pueden ir a probarlo”.






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