Este local se abre después de que, a finales del pasado año, trasladarán su obrador de Zurbano a la zona del Wanda Metropolitano (cinco veces más grande) y, en breve, se expandirán por otras ciudades de España, empezando por la localidad malagueña de Fuengirola. La carta de su nuevo local en Chueca, más grande que los anteriores, con barra y aforo para veinte personas, continuará siendo la misma que la que ofrece en el resto de los establecimientos.
A excepción de la carne y el dulce de leche, que son importados directamente desde Argentina, el resto del producto es local, cuidadosamente seleccionado y de elaboración casera, 100%, algo que se nota claramente en sus empanadas “perfectamente imperfectas”, como las llama Marcelo Settimo, co-propietario de Tita de Buenos Aires.