En 1914 un hombre visionario en su época cambió una industria y entró en la historia para siempre. Henry Ford tomó la extrañísima decisión de doblar el salario de sus empleados y reducir sus jornadas de trabajo. Pero esto no acaba aquí; también redujo el precio de los coches un 60%.
Son medidas muy contradictorias en un mundo altamente competitivo, medidas que perjudicaban al accionista en favor de empleados y clientes. Está claro que Ford, empresario con coraje, tenía un plan, y era un plan ganador, basado en adoptar tecnología y métodos distintos. Fueron decisiones disruptivas en su industria, que influyeron en otras industrias y se convirtieron en la chispa que hizo crecer y afianzar la clase media que ha acabado consumiendo con su mejor poder adquisitivo esos coches que ahora estaban a su alcance.
La historia nos brinda constantemente ejemplos de visionarios que han cambiado el mundo casi sin saberlo. Así es como podemos concluir que Henry Ford demostró la teoría de los stakeholders mucho antes que Edward Freeman y de que fuera adoptada en Davos a finales de los ochenta. También practicó el hacer el pastel grande mucho antes que Alex Edmans en su Growing the Pie.
Salarios bajos
Es fácil ver el paralelismo de esta historia cuando oímos repetidamente que en España los salarios son demasiado bajos, en especial en el sector de la hostelería y su más temida consecuencia, el ya famoso y casi endémico absentismo. Ojalá la solución fuera fácil, pero me temo que hay muchísimos elementos a tener en cuenta.
Es verdad que tanto el salario mínimo como el salario medio en España son prácticamente la mitad que, en Alemania, aunque también es posible concluir que la vida es bastante más barata, pero ¿cuánto más? Creo que esta tabla nos puede resultar indicativa comparando las dos ciudades consideradas más baratas de España y Alemania con las dos más caras. (La metodología utilizada está a vuestra disposición si os interesa).

La tabla me resulta bastante ilustrativa de la situación real, y muestra un problema añadido y es que los activos, en especial inmobiliarios, han crecido muy por encima de los salarios durante muchos años. En la tabla estamos considerando el alquiler de una habitación en casa compartida. Queda claro que en Barcelona no sería sostenible vivir y trabajar en la ciudad. Pero no vayamos a pensar que la solución es fácil con una ciudad que tiene casi 7 negocios por cada mil personas (la media en Europa está alrededor de 2), la competencia es feroz.
Cambios
En Estados Unidos tres empresas se han diferenciado por pagar salarios más altos, algunos mucho más, hasta 12.000 dólares en el primer año por las mismas horas y mucho más a medida que se crece en la organización. Este sería el caso de In-N-Out Burger, Chick-Fil-A, y Chipotle. Podríamos decir que son empresas más generosas, pero también -como Henry Ford- han descubierto algo económicamente muy potente: la restauración es un negocio de personas y subir salarios puede aumentar beneficios si mejora la productividad y la estabilidad del personal. Y eso explica por qué algunos trabajadores jóvenes en Estados Unidos sí ven estas empresas como carreras iniciales reales, no solo trabajos temporales.
En todas ellas el salario forma parte de toda una estrategia y cultura enfocada a las personas. Chick-Fil-A cierra los domingos para respetar a las familias. En Chipotle con el programa de ayudas a la educación más grande que se conoce, especialmente atractivo para jóvenes estudiantes que se enfrentan a la difícil situación de los créditos de estudios.
Tanto Chick-Fil-A como Chipotle tienen planes de expansión y están abriendo sus primeros restaurantes en el Reino Unido. Será muy interesante ver cómo resuelven los problemas europeos ya que se enfrentarán a una estructura salarial y social muy distintas con una carga social para las empresas que está entre el 7-12% en Estados Unidos, mientras que en España alcanza el 30%, más que en Alemania, y está subiendo con polémica en países como Reino Unido (al 15%).
Turnos partidos
Volviendo a España ya hemos hablado de la enorme competencia. Pero el sector en general tiene algunas características que en los últimos años han alejado a las personas mucho más que los salarios y han sido las condiciones laborales. No nos referimos solo al ambiente tóxico que pueda haber en algunas cocinas. Hablamos de algo tan cultural como es el hecho de tener turnos partidos que obligan a las personas a acabar su jornada laboral a medianoche.
Empezamos a ver como algunos se ponen en el lugar de las personas y se esfuerzan en encontrar soluciones en forma de turnos, horarios repartidos de forma equitativa, menor improvisación y una cultura corporativa más joven y atractiva, incluso algunos departamentos de felicidad en lugar de recursos humanos.
Absentismo
Como siempre las cifras de absentismo pueden resultar un buen indicador de éxito. Distintas estadísticas y por distintas razones sitúan el absentismo en España entre el 6-8%. No hay estadísticas concretas por tipo de negocio, pero se estima que en bares y restaurantes independientes estaríamos hablando de cifras que llegarían al 15%. La evidencia sectorial indica que establecimientos con horarios más previsibles y organización corporativa presentan tasas de absentismo significativamente inferiores a la hostelería tradicional, cerca del extremo ideal conseguido en oficinas más cercano al 3%.
Por eso creo que no hay más remedio que contar con empresarios que tengan, mucho, muchísimo coraje para encontrar el cocktail justo para que las personas se sientan atraídas por este sector y puedan desarrollar sus carreras y talento.
En 1919 los tribunales de Michigan obligaron a Henry Ford a pagar un dividendo de 19 millones de dólares a los accionistas, entre ellos los hermanos Dodge, que se sentían estafados. Pero el mundo ya había cambiado.
















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