La cadena Silken Hoteles prevé cerrar 2026 con cerca de 830.000 habitaciones comercializadas, una ocupación superior al 80% y un ADR neto en el entorno de los 110 euros, según adelanta a Caternews. Unas cifras que permitirían a la compañía alcanzar unos ingresos de 100 millones de euros y un GOP del 41%, consolidando su evolución en el mercado nacional.
El crecimiento se apoya, entre otros factores, en la incorporación en propiedad del hotel Silken Platja d’Aro, en Girona, un activo que la cadena ya venía operando desde 2023 en régimen de arrendamiento. La operación, cerrada en marzo, refuerza su posicionamiento en el segmento vacacional, uno de los focos estratégicos de la compañía.
“Se trata de una operación estratégica que responde a nuestro modelo de crecimiento: invertir en activos que conocemos y que encajan con nuestro posicionamiento”, explica Javier Villanueva, director general de Silken Hoteles. “La combinación de gestión, arrendamiento y propiedad nos permite optimizar la rentabilidad y avanzar con una visión a largo plazo”.
Ubicado en la Costa Brava, el establecimiento cuenta con 111 habitaciones y responde a un perfil de cliente híbrido, entre vacacional y escapadas, una tipología que está ganando peso en el actual contexto de demanda.
Inversión para competir mejor, no solo para crecer
Más allá de la expansión, la cadena está centrando buena parte de su estrategia en la mejora de su cartera. En este sentido, ha puesto en marcha un plan de inversión superior a los 12 millones de euros destinado a la renovación y reposicionamiento de varios de sus hoteles.
Lejos de una lógica puramente expansiva, la compañía prioriza la actualización de activos como palanca de competitividad en un mercado donde el cliente exige cada vez mayores estándares de calidad.
“Hoy no basta con estar bien ubicados; el producto tiene que estar a la altura en diseño, confort y eficiencia”, señala Villanueva.

Las actuaciones en marcha afectan a establecimientos como el Silken Rona Dalba (Salamanca), Silken Puerta Valencia o el Silken Gran Hotel del Sella (Ribadesella), además de intervenciones en el Silken Turcosa (Castellón), Silken Gran Hotel Durango y Silken Ciudad Gijón.
Producto, eficiencia y experiencia: las claves del reposicionamiento
Las reformas responden a un patrón común en el sector: la necesidad de adaptar el producto hotelero a un cliente más exigente y a un entorno donde la eficiencia operativa gana peso.
En este sentido, las intervenciones incluyen desde la renovación integral de habitaciones y baños hasta la incorporación de nuevos materiales, mejoras en insonorización o la optimización de espacios comunes. A ello se suma la apuesta por soluciones orientadas a la eficiencia energética, cada vez más relevantes tanto por costes como por posicionamiento de marca.
“Cada inversión tiene un doble objetivo: mejorar la experiencia del cliente y hacer los activos más eficientes en su operación diaria”, apunta el director general.

Equilibrio entre crecimiento y rentabilidad: Silken Hoteles
El enfoque de Silken Hoteles pasa por combinar expansión selectiva con la optimización de su cartera actual, evitando crecimientos acelerados que puedan comprometer la rentabilidad.
En un contexto de buena evolución de la demanda, especialmente en destinos urbanos y vacacionales, la compañía busca consolidar su posición con una estrategia centrada en la generación de valor.

“Las previsiones reflejan la solidez de nuestro modelo y la buena evolución de la demanda, especialmente en destinos urbanos y vacacionales donde estamos reforzando nuestra presencia”, señala Javier Villanueva. “Nuestro objetivo es seguir creciendo de forma rentable, manteniendo el equilibrio entre expansión y optimización operativa”.
















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