La hostelería se enfrenta a nuevos retos como son las normativas europeas. En concreto, el Reglamento Europeo 2025/40, una norma que se publicó el pasado año con el objetivo de reducir envases contaminantes y que supone la supresión de envases monodosis.
Esto supone que, a partir del 12 de agosto de este año, 2026, los restaurantes y bares no podrán contener productos monodosis de plástico, es decir, dirán adiós a los paquetitos de sal, kétchup, mayonesa, botecitos y plásticos de determinados alimentos como mermelada, miel, mantequilla además de chocolates, tanto en dichos establecimientos como en hoteles y cafeterías.
Una gran parte de los medios publicaron que en agosto ya no era posible ya tener estos productos, cuando pueden ir adaptándose a la medida hasta 2030. Así lo establece una publicación de Hostelería de España, en sus redes, “nota aclaratoria sobre la prohibición de monodosis en hostelería. Recientemente publicamos contenido afirmando que la prohibición de monodosis de plástico de un solo uso en hostelería entraba en vigor el 12 de agosto de 2026. Ese dato es incorrecto y queremos corregirlo con transparencia. La fecha correcta para esa prohibición es el 1 de enero de 2030, tal como establece el Artículo 25 del Reglamento (UE) 2025/40.
De igual forma, aunque haya más margen de tiempo, las patronales recomiendan que los hosteleros vayan ya adaptándose a las normativas y no esperan hasta poco antes de 2030.
Lo que sí se prohíbe en agosto de 2026 en los restaurantes y bares
Según la patronal, lo que sí ocurre en agosto de 2026 es la prohibición de comercializar envases en contacto con alimentos que contengan PFAS: sustancias químicas persistentes y perjudiciales para la salud, por encima de los límites establecidos en el Reglamento europeo citado.

¿Qué deben hacer los hosteleros para adaptarse a la prohibición de los formatos monodosis?
Esta supresión, con tiempo hasta el 1 de enero de 2030, supone que los hosteleros deben dejar de ofrecer estos envases de plástico para ir adoptando dispensadores a granel, y otros sistemas tales como los de dosificación o bien tarros reutilizables de cristal considerado todo ello sostenible.
Hostelería de España establece que el objetivo es la seguridad alimentaria y la sostenibilidad. Aunque la medida europea cumple con criterios medioambientales, es verdad que choca con otros criterios de higiene e incluso de salubridad. Puesto que, con la crisis del Covid, se ensalzaron los formatos individuales para no tener que compartir los alimentos de los envases, cuando la medida impone todo lo contrario.

Excepciones
Hay que señalar que esta norma no se aplica en toda la cadena de negocio ni en todos los canales del Horeca por igual. No se aplicará en los envases destinados a comida para llevar. Mientras que la restauración destinada a hospitales o residencias de mayores podrá tener tales envases monodosis si se justifica su uso.







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