restauracion colectiva

El sector de la restauración colectiva en España recupera los niveles de facturación previos a la crisis sanitaria del Covid-19, alcanzando una cifra de 3.842 millones de euros en 2024. Esta recuperación refleja el esfuerzo y la adaptación de las empresas del sector, que han trabajado intensa e ininterrumpidamente para garantizar un servicio de calidad en un contexto económico desafiante.

Según datos de Food Service España, actualmente existen más de 130 empresas asociadas que operan en un sector nacional compuesto por un total de más de 900 empresas. A diario, estas organizaciones ofrecen 4,1 millones de menús y atienden a más de 8,7 millones de consumidores, lo que sitúa a la restauración colectiva como actor clave en la alimentación de la población española.

Esta recuperación “es una señal del compromiso del sector con la excelencia y la calidad del servicio. No obstante, los márgenes de beneficio se han estrechado debido al aumento de los costes operativos y la presión en los precios. Es fundamental que tanto las administraciones como los actores del sector reconozcan el valor estratégico de la restauración colectiva y apuesten por su desarrollo”, señala Mario Agudo, portavoz de Food Service España.

Desde el punto de vista nutricional, el sector ha seguido incorporando ingredientes de calidad, saludables y de proximidad. Además, las empresas asociadas cuentan con más de 2.000 nutricionistas en sus plantillas, cuya función es controlar la calidad de los menús semanales y asegurar el equilibrio y las condiciones nutricionales más adecuadas para cada colectivo, en un contexto creciente de intolerancias, alergias y otras dietas especiales.

Restauración colectiva: una recuperación con retos y oportunidades

El empleo directo ha crecido ligeramente, alcanzando los 95.000 puestos de trabajo, aunque se ha constatado una reducción del número total de empresas, debido a un efecto de concentración en el mercado que ha llevado a la desaparición de algunas compañías de pequeño tamaño que, pese a los esfuerzos, no pudieron hacer frente a las dificultades generadas por la crisis.

Desde 2019, el sector ha incrementado levemente su facturación, pasando de 3.648 a 3.842 millones de euros, mientras que el número de consumidores diarios ha crecido en 255.000 personas y se han generado más de 3.000 nuevos puestos directos de trabajo.

Estas cifras reflejan el auge de una actividad esencial y transversal en nuestra sociedad, que ha sabido resistir en un entorno adverso, dominado por una inflación creciente y un notable incremento de los costes laborales.

Un sector esencial para la alimentación y el bienestar

La restauración colectiva es un sector que juega un papel clave en la sociedad, pero que continúa siendo un gran desconocido a pesar de estar presente en todas las etapas de la vida, desde guarderías, colegios, universidades, empresas, hospitales o residencias, hasta eventos deportivos o culturales, centros penitenciarios o del ejército.

Por sectores, la presencia se distribuye de la siguiente manera: educación, 1.422 millones de euros (34%); sociosanitario, 1.575 millones de euros (43%); empresarial, 576 millones de euros (17%); ocio y eventos, 269 millones de euros (6%).

El ámbito sociosanitario y eductivo continúan siendo los principales motores del sector, representando conjuntamente el 77% de la facturación total.

El sector de la restauración colectiva afronta el futuro con optimismo, pero también con una serie de desafíos que requieren especial atención, como el efecto que podría producir una nueva inflación de materias primas o la reducción de la jornada laboral para los servicios.

La necesidad de mejorar la eficiencia operativa, garantizar condiciones laborales justas y mantener la calidad nutricional de los menús son algunas de las prioridades para los próximos años.

“Las empresas han demostrado su solvencia y su capacidad de adaptación. Ahora es el momento de seguir avanzando y consolidar un modelo de restauración colectiva que reconozca un servicio de alimentación de calidad, sostenible y saludable para todos”, concluye Agudo.

Invertir en restauración colectiva es alimentar bien a la población pues es uno de los instrumentos para mejorar la calidad de la alimentación de la población.

Aramark revela los resultados del programa VOC, un estudio anual de satisfacción de sus clientes y usuarios. Este documento sirve a la compañía para conocer la percepción que tienen los usuarios de sus servicios, pero también es uno de los escasos informes del sector de la restauración colectiva que identifica las tendencias y preferencias del consumidor y permite alinear la oferta con los gustos y necesidades del cliente.

A partir de las más de 1.400 respuestas obtenidas en 2024, un 10% más que en el año anterior, la compañía ha analizado la satisfacción de los consumidores en relación con el servicio, calidad, la variedad de la oferta gastronómica y las diferentes opciones saludables y variedad, en tres de sus cuatro líneas de negocio: educación, empresas y hospitales.

Destaca, sobre todo, en todas las líneas de negocio la percepción de los participantes del servicio brindado por la compañía en los centros, cuya valoración ha alcanzado un 9,31 sobre 10 en Campus, un 8,55 en Empresas y un 8,15 en Hospitales.

Preferencias de los consumidores

En lo que respecta a tendencias y preferencias de los usuarios, el estudio identifica un interés real por el consumo de menús saludables, lo que evidencia una creciente preocupación por mantener una dieta equilibrada.

A ello se suma un aumento de la demanda de nuevas opciones, como las variables veganas o vegetarianas, y la necesidad de articular alternativas para determinadas alergias e intolerancias, como al gluten o la lactosa, entre otras.

El porcentaje de usuarios para los que las opciones saludables son importantes a la hora de valorar a su proveedor de restauración va en aumento, y la capacidad de Aramark para adaptarse a estos hábitos alimentarios, así como su respuesta a las necesidades específicas de una parte de la población afectada por alergias, es otro de los puntos más valorados por los usuarios.

Según el informe, más del 80% en el caso de los consumidores de la línea de negocio de Educación, más del 70% en la de Empresas y un ratio muy similar, en la de Hospitales.

“Esta es una potente herramienta de escucha, que nos permite no solo confirmar que estamos alineados con las necesidades de nuestros clientes, dando respuesta a las preferencias de los usuarios, sino también detectar nuevas tendencias y evolucionar nuestras propuestas de valor. Este feedback es fundamental para seguir superándonos cada día y ofrecer un servicio innovador y excelente”, concluye Mario Rodríguez, director de Operaciones de Aramark.

Entrevista por: Antonio Agustín, consejero de FSI

Antonio Llorens Tubau es ingeniero industrial y MBA IESE. CEO de Serunion, también es presidente de FEADRS (Food Service España) y de Alimentaria-Hostelco. Sobre el mundo de la restauración colectiva, nos comenta cuáles son las novedades del sector, así como el presente y futuro de éste.

Serunion en pocas palabras (objetivos, facturación, número clientes, ámbito territorial)

Serunion es la empresa líder en España en el sector de la restauración colectiva. El ejercicio 2023-24 ha cerrado con unas ventas superiores a los 600 millones de euros, prestando sus servicios en más de 3.000 centros y alimentando a 500.000 comensales cada día. Es filial del Grupo Elior, multinacional cotizada en la Bolsa de París.

Serunion opera en todo el territorio español y sus servicios abarcan la totalidad de los segmentos del mercado, desde la enseñanza (guarderías, educación primaria y secundaria, universidades, …), el mundo empresarial (blue collar y white collar), la sanidad (clínicas, hospitales, residencias de personas mayores, …) o el ocio (estadios, teatros, museos, …).

Hablemos de las distintivas colectividades a las que servís… ¿Qué grupos principales destacarías? ¿Qué dimensión tiene cada uno de ellos? Características.

Serunion es líder o colíder en todos los segmentos en que está presente. Realiza más de un 45% de su cifra de negocios en el segmento de enseñanza, 30% en Sanidad Social, y cerca de un 25% en el mercado de empresas y ocio.

Cómo está evolucionando vuestro mercado (y cada uno de los segmentos)

El mercado de la restauración colectiva en España ha evolucionado significativamente en los últimos años. A pesar de que sigue siendo un mercado extraordinariamente eficaz y competitivo, la apuesta por la calidad en la prestación que reciben los consumidores es cada vez más importante.

Hay algunas demandas que son comunes a todos los segmentos. Por ejemplo, la apuesta por la sostenibilidad, por los productos de proximidad, la lucha contra el desperdicio alimentario, la proliferación de dietas específicas…

En el sector de enseñanza es muy importante colaborar con los centros educativos para intentar transmitir los valores de la institución, así como la mejor formación en dietética y nutrición a nuestros jóvenes. El papel del sector en este aspecto es importantísimo, puesto que los alumnos de nuestras escuelas se alimentan al menos una vez al día en el comedor escolar y es allí donde pueden descubrir nuevos sabores a la vez que adoptar buenos hábitos que mantengan en su vida adulta.

Los monitores escolares, muchas veces puestos a disposición por las empresas del sector, tienen un papel muy importante en este proceso formativo. Para hacernos una idea de la importancia de esta figura me gustaría señalar que únicamente Serunion tiene en su plantilla más de 10.000 monitores de comedor.

Si hablamos de la restauración en el trabajo, aquí, además de las tendencias comunes ya comentadas, vemos una evolución muy marcada hacia la restauración comercial. Quedan muy lejos los tiempos en que las empresas tenían su “cantina” donde los trabajadores comían al mediodía un menú, muchas veces único, básico y sin opciones.

Los restaurantes de las empresas de hoy en día tienen fórmulas muy variadas adaptadas a las necesidades de los distintos colectivos que comen en él, con el objetivo de satisfacer plenamente sus expectativas.

En muchos casos los comensales disponen de vales de comida, con lo cual pueden decidir entre comer en el restaurante de empresa o bien salir al exterior y visitar un restaurante cercano.

En estos últimos tiempos ha aparecido un nuevo factor que ha cambiado las reglas del juego: el teletrabajo. Esta fórmula, inicialmente, redujo el número de comensales en muchos restaurantes de empresa, especialmente algunos días de la semana (lunes y viernes).

Hoy en día, hay muchas corporaciones que utilizan el restaurante de empresa como incentivo para conseguir que sus empleados vuelvan a la oficina, ofreciendo mejoras atractivas, promociones o incluso, en algunos casos, la gratuidad del servicio.

Finalmente, en el segmento de sanidad y social podemos destacar la proliferación de cafeterías en los centros hospitalarios con una oferta de productos y con una puesta en escena que nada tienen que envidiar con los mejores establecimientos del centro de ciudad.

Mercado cautivo… ¿Cómo saber si están satisfechos? ¿Cómo saben sus expectativas y en qué medida las satisfacen?

Tradicionalmente, en el sector se hablaba de los “clientes cautivos”. Esta es una expresión que, en Serunion, está absolutamente vetada. Si bien es cierto que, a corto plazo, los clientes pueden estar en una situación de una cierta cautividad, a medio y largo plazo pueden, en muchos casos, dejar de comer en el centro y, sobre todo, cambiar de proveedor si no se llega a cumplir las expectativas.

En Serunion trabajamos para intentar satisfacer a nuestros comensales cada día. Hay que emplear las mejores materias primas, frescas, de calidad, y condimentarlas con gusto y profesionalidad. Nuestros cocineros y nuestro personal de servicio siguen cursos de formación de forma continuada.

Tenemos diversos programas de innovación en marcha para luchar contra la monotonía en nuestros restaurantes. Disponemos de una espectacular base de datos de fichas técnicas y recetas…

Y la consecuencia medible de todo ello es que, a pesar de que casi el 50% del mercado son clientes públicos que están obligados a licitar concursos cada cierto periodo de tiempo, nuestra tasa de fidelización de clientes está por encima del 95%, lo cual quiere decir que un cliente medio mantiene su relación con nosotros durante más de 20 años…

Han salido publicadas diversas noticias que apuntan a problemas para mantener vigentes contratos que se firmaron meses atrás…

La guerra de Ucrania acarreó diversas consecuencias a los mercados, entre ellas una importante subida de los precios de las principales materias primas.

Si unimos esta subida de precios con el hecho de que en España los contratos públicos plurianuales no están indexados con el IPC (mantienen el precio fijo durante el plazo en que están vigentes), se entiende fácilmente el desequilibrio económico que ello lleva implícito.

Las empresas del sector hemos incrementado nuestra productividad de forma continuada, pero llega un momento en que la subida de los costes se hace insostenible y es imprescindible renegociar las condiciones económicas de los contratos.

Afortunadamente, parece que las expectativas de inflación futura se han ido reduciendo y, las empresas que hemos podido resistir, a media que vayan venciendo los contratos plurianuales, podremos volver a la senda de la rentabilidad mínima para seguir siendo sostenibles en el tiempo.

¿Para trabajar en este mercado hay que estar orientado principalmente a costes?

Como he dicho anteriormente, aproximadamente el 50% del mercado de la restauración colectiva en España es mercado público, contratado por diversos organismos de la Administración a través de concursos públicos. Y, en mi opinión, es precisamente esta forma de contratación la causante de la imagen del sector en cuanto a “control externo de los costes”.

A pesar de que las bases y los criterios de adjudicación de la mayoría de los concursos públicos recogen tanto aspectos cualitativos como económicos, en la práctica, el peso de los aspectos económicos (precio o canon a pagar) acaba siendo demasiado importante, cuando no determinante. Como consecuencia, no se acaban adjudicando los concursos a la oferta económicamente más ventajosa si no a la más barata.

¿En Serunion os planteáis servir a otro tipo de cliente?

En Serunion ya hace tiempo que estamos operando en sectores de la restauración fuera de las colectividades puras. Por ejemplo, estamos presentes en restaurantes y cafeterías de museos, de auditorios, palacios de congresos, estadios deportivos, salas VIP de aeropuertos, o realizamos a través de nuestra división Singularis todo tipo de servicios especiales o de hospitality para nuestres clientes habituales y en todos estos entornos que hemos comentado.

También tenemos filiales dedicadas a la explotación de máquinas de venta automática (vending), o los servicios a domicilio para personas mayores (SAD), además de nuestra filial de multiservicios.

Relación con los proveedores. ¿Cómo es de satisfactoria? ¿Algún tipo de colaboración reseñable?

Nosotros siempre hemos entendido la relación con los proveedores como un partenariado a largo plazo. Los proveedores han de entender nuestro negocio, han de crecer con nosotros, son fuente importantísima de innovación y deben ganarse la vida razonablemente, como nosotros. A partir de esta base de pensamiento, la vida no siempre es perfecta y podríamos encontrar ejemplos de todo tipo, aunque, si analizo la trayectoria en el tiempo, creo que la gran mayoría de nuestros proveedores actuales nos han acompañado durante muchos años y con ellos hemos conseguido tener la relación de confianza que habíamos planteado desde el inicio.

El sector tiene algunas características que lo hacen particular, como por ejemplo el elevado número de cocinas donde se elaboran nuestros menús, la dispersión geográfica de las mismas y la capilaridad que esto implica por parte de nuestros proveedores.

Has participado en varias de las reuniones de FSI. Dame tu opinión, por favor.

Respecto al FSI, me parece una iniciativa remarcable. Es muy difícil crear un foro en un sector que aglutine a tantos operadores, tanto de la oferta como de la demanda, y que, a través de distintas reuniones y actividades vaya incrementando el número de miembros y mantenga el “momentum” con el que se creó.

Francamente me parece que se está convirtiendo en un punto de encuentro imprescindible de este sector. Felicidades por la parte que te toca.

Finalmente, como presidente de Alimentaria… ¿En qué estado se encuentra el sector? ¿Y el mundo del Foodservice en particular?

El sector agroalimentario en España es un puntal para la economía de nuestro país. En todos los eslabones de la cadena de valor, España es una referencia:

Tenemos un sector primario relevante y muy diverso, con una calidad y eficiencia remarcable. La industria transformadora española es puntera en el mundo, innovadora, eficaz, fabricando productos competitivos y de altísima calidad.

La distribución, otro caso de referencia en el mundo con una presencia inusual de la MDD pero también con unas marcas de fabricante potentísimas y muy apreciadas por los consumidores.

Y del Foodservice, qué decir… Además de la restauración de colectividades o en el transporte, España tiene una enorme cantidad de bares y restaurantes con una calidad excelente y a unos precios competitivos. Cocineros renombrados y gastronomía de lujo a precios asequibles. No es casualidad que España sea un país tan turístico, ni que el 25% de los extranjeros que nos visitan declaren que realizaron actividades enogastronómicas durante su visita.

Y es que, gracias al ingente esfuerzo de empresas, asociaciones y demás actores de su cadena de valor, el sector alimentario ha consolidado su competitividad hasta situarse hoy como el primer sector industrial del país. Y en este camino, Alimentaria se ha comportado como uno de sus principales aliados, tanto para su salida al mercado exterior como para el impulso de la innovación, que constituye un factor estructural clave de su éxito.

Alimentaria es sinónimo de innovación constante en el ámbito ferial. Un modelo de feria disruptiva generadora de nuevos formatos y espacios que permiten facilitar la relación entre compradores y expositores y la cadena de valor, favorecer colaboraciones y contactos comerciales, y promover el conocimiento y las experiencias.

Alimentaria es un caso de éxito que entre todos hemos de cuidar para conseguir que siga siéndolo en el futuro. Barcelona, Cataluña y España tienen una posición privilegiada que debería permitir convertirnos en la referencia mundial en el sector de la alimentación y la gastronomía.

La Asociación Española de Hostelería Hospitalaria nace en 1998, cuando varios profesionales de los servicios de hostelería de hospitales de Madrid deciden que es el momento de asociarse para poner de manifiesto y públicamente problemáticas similares y poner en valor la importancia de estos servicios en el ámbito de la gestión hospitalaria.

Posteriormente se invitó al resto de responsables de los principales hospitales españoles a unirse a este proyecto, recibiendo una muy buena respuesta a este primer llamamiento. Poco a poco, han ido contando con una mayor representación de los centros, aunque, tal como reconoce su presidente, en España es difícil que las personas se asocien.

¿Cuáles son los objetivos hoy de la Asociación Española de Hostelería Hospitalaria?

Tenemos más de 55 empresas socias colaboradoras, sin cuyo apoyo hubiera sido imposible llegar hasta hoy. Siempre les estaremos muy agradecidos.

Hoy, 26 años después, podemos estar orgullosos de la representatividad que hemos logrado, aunque esto no quiere decir que no necesitemos la incorporación de los jóvenes responsables que acceden a puestos de responsabilidad en nuestro campo.

Aprovecho para invitarles desde aquí a que se unan a nuestra asociación y sean el futuro de la misma. Los veteranos debemos irnos apartando, dejándoles las riendas de la Asociación.

¿Cuáles son los avances de la hostelería hospitalaria en España?

Las mejoras en estos más de 25 años han sido notables, fundamentalmente en cuanto a las inversiones para reformar unas instalaciones muy abandonadas en el pasado y que ha requerido de un importante esfuerzo inversor y a la profesionalización y formación de los responsables, que cada vez están mejor preparados.

También la concienciación de las autoridades sanitarias en relación con los servicios no asistenciales que, sin ser los protagonistas de la atención al paciente, tienen un impacto muy importante en la percepción de calidad de servicio por parte de los usuarios de la sanidad.

Es mucho más habitual que un usuario opine sobre la comida, la limpieza, etc. que sobre técnicas médico-quirúrgicas que la mayoría desconoce por completo.

¿Qué desafíos actuales hay en el sector y en la restauración colectiva y organizada centrada en la sanidad?

Tenemos que ser cada vez más eficientes y gestionar mejor unos recursos bastante limitados para dar a su vez una respuesta adecuada a la demanda de los pacientes que también es mayor. Ya nadie se conforma con que su tratamiento médico sea el correcto (lo dan por supuesto), sino que valoran y mucho la calidad de la alimentación, el confort de la habitación, la limpieza, la lencería, etc.

También incluimos la gestión medio ambiental y otros aspectos del día a día hospitalario. El hospital tiene que ser cada vez más sostenible, humano y acogedor.

¿Qué temas centrales se tocaron en el Congreso de la Asociación de Hostelería Hospitalaria del 2 al 4 de octubre?

Por primera vez incluimos sesiones acerca de la humanización y el estrés, aspectos claves hoy en día, pero sin olvidarnos de otros temas importantes como la calidad y la seguridad alimentaria, la higienización adecuada de los textiles y también aspectos de economía circular, evitar el despilfarro alimentario, reutilizar recursos como, por ejemplo, los textiles, etc.

El 25º congreso nacional de Cáceres va a tener un nivel muy alto de ponentes e invitamos a todos los congresistas a asistir a las sesiones. Cuesta mucho encontrar temas novedosos cada año, pero creo que la calidad de los escogidos para este 2024 merece realmente la pena.

La digitalización en el sector del catering no solo está mejorando la eficiencia y reduciendo costes operativos, sino que también está permitiendo ofrecer experiencias más personalizadas y ajustadas a las necesidades de los clientes. La automatización, el Big Data y la logística optimizada están transformando el sector, especialmente en los segmentos de eventos corporativos y colectividades. Este cambio tecnológico ha impulsado a la creación de empresas como Fudeat, una plataforma de servicios gastronómicos para empresas que nace en 2017 de la mano de Borja Boada Suárez, con la idea de “digitalizar y democratizar” el sector del catering en España.

Con sede en Madrid, Fudeat actúa como intermediario entre las empresas que buscan servicios de catering personalizados y una amplia variedad de caterings de calidad, adaptados a diferentes necesidades, desde menús gourmet hasta opciones más casuales. La plataforma permite gestionar y coordinar pedidos de forma rápida y sencilla, facilitando la organización de eventos corporativos, reuniones y celebraciones, y apostando por la digitalización en la gestión del catering.

Borja, ¿cómo surgió la idea de la creación de Fudeat?

Nuestra intención era eliminar aquellas dudas e inseguridades que surgen a la hora de contratar a un proveedor de comida en el ámbito de la empresa. De hecho, por eso elegimos Fudeat como nombre porque queríamos comernos (EAT) literalmente el Fear (miedo), Uncertainty (incertidumbre) & Doubt (dudas) (FUD) que pudiesen surgir a la hora de elegir un catering o restaurante para un evento o reunión.

Optamos por crear un marketplace, situando a las empresas de catering en el plano de la comparación y contratación online, algo que no se había hecho hasta el momento a nivel corporativo. Arrancamos con catering online y desde entonces hemos sumado otros servicios como eventos a medida, menús del día y supermercado para oficinas, permitiéndoles centralizar y digitalizar sus pedidos, facturas y consumos en una única plataforma.  

Queremos ser la plataforma de servicios gastronómicos que ofrezca a las empresas un todo en uno en toda España, apoyado por la mejor tecnología, proveedores y un servicio de atención al cliente cercano y resolutivo. Nuestra misión es mejorar la productividad, conectar equipos y crear momentos a través de la gastronomía.

¿Qué ventajas tiene contratar sus servicios y no hacerlo directamente a un catering?

En Fudeat puedes comparar y contratar online desde un desayuno para una reunión a un menú del día o un cóctel con camareros, lo cual da mucha rapidez y agilidad. En una misma plataforma, dispones de una amplia variedad contrastada en cuanto a calidad, precio, tendencia, puntualidad, presentación, pero tan solo teniendo que dar de alta a un proveedor en su central de compras y con el soporte y apoyo de un equipo de Atención al Cliente cercano, disponible y comprometido. Da igual la ocasión de consumo, siempre podemos ayudar con el catering o restaurante más adecuado.

Además, las empresas disponen de un dashboard para controlar y consultar los consumos por usuario, ciudades, centros de coste que es personalizable para hacer de algo que suponía varios emails y un descontrol, un proceso eficiente en el que también damos facilidad y flexibilidad de pago.

Por resumir, el cliente encuentra eficiencia en la contratación, nuestros clientes pueden buscar, comparar y contratar un catering online; variedad sobre la monotonía, dando de alta a Fudeat como proveedor se rompe con la limitación de número de proveedores dados de alta en tu empresa; cercanía en el trato; control sobre el consumo; y personalización, tanto en la cuenta de empresa como a nivel pagos.

En 2017 iniciáis las actividades en Madrid, poco después dais el salto a Barcelona. ¿Previsión de entrada en otros mercados?

A día de hoy ofrecemos servicio a nivel nacional. Online en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga y offline en cualquier ciudad o municipio de España. Además, tenemos clientes para quienes organizamos eventos en Portugal y Andorra. Nos encantaría abrir nuevos mercados, pero creemos que en la península e islas nos queda mucho por hacer y que el foco tiene que ser clave para seguir mejorando cada día.

Fudeat agrupa a más de 500 proveedores de servicios de catering.

Actualmente, ¿cuál es su cartera de clientes? ¿Cuántos de estos son caterings?

Actualmente, contamos con más de 900 empresas como clientes y unos 500 proveedores de servicios de alimentación entre caterings, restaurantes, espacios u otros proveedores necesarios para la realización de un evento (audiovisuales, decoración, azafatas..).

Afortunadamente, hemos conseguido desarrollar un servicio que es de utilidad para cualquier sector. Tenemos como clientes a empresas tecnológicas, consultoras, bancos, despachos, logística, movilidad, retail, lifestyle, lujo, industrial, etc.

Uno de los objetivos de cualquier empresa es tener un equipo motivado y cohesionado y la comida es un gran canalizador para ayudar a conseguirlo. 

¿Cuál es la mayor dificultad a la que se enfrenta su empresa en estos momentos?

A nivel operativo, diría que la logística. Esto es algo de lo que el cliente espera mucho pero quiere pagar poco o nada cuando detrás hay un proceso muy complicado. En Fudeat hacemos el reparto de la línea de los menús del día y en algunos casos ayudamos a los caterings a repartir los distintos servicios y se pone mucho empeño en que todo llegue bien y puntual, además de ofrecer la posibilidad de montaje en sala. Queda mucho por hacer, pero por lo pronto, creo que habría que abrir el debate de poner en valor el trabajo de los repartidores.

A nivel empresa, diría que conseguir tasas de crecimiento anuales por encima del 50% siendo rentables. Antes de la subida de los tipos de interés, dónde el dinero era barato, a las startups como la nuestra se les exigía crecer por encima de todo, ahora se busca el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad y esto es más difícil hacerlo que decirlo porque partes de un escenario dónde los recursos son finitos.

Como gran conocedor del sector del catering, ¿cuáles son las tendencias actuales y las que están por llegar en el sector del catering corporativo?

A nivel corporativo, diría que se ha roto con la estacionalidad y tradición de hacer únicamente solo dos eventos al año, la fiesta de verano y la de Navidad. Tras la pandemia y para incentivar que los empleados vuelvan a la oficina y estén motivados durante el año, se opta por encuentros pequeños y medianos, en su mayoría temáticos como Halloween, Family Day, San Valentín, Día del medioambiente, Carnaval, el Orgullo… Esto da dinamismo a las oficinas y los convierte en un espacio al que apetece ir.

A nivel menú del día, se ha empezado a combinar el tradicional y casero, de toda la vida, con su primero, segundo y postre por opciones más internacionales como pokes, burritos, hamburguesas, bagels, bowls… Asimismo, también vemos cómo se está europeizando la hora de comer, dónde la gente o no puede o no le interesa tener dos horas para comer, prefieren comer en menos tiempo pero hacerlo en equipo, optando por opciones sanas y variadas para luego poder conciliar mejor su vida personal y profesional.

¿Cómo ha evolucionado en estos años el sector?

Diría que favorablemente y podríamos dividirlo en dos bloques. Las empresas de catering se han ido profesionalizando. El sector ha madurado mucho tras la pandemia y se están sabiendo adaptar tanto a las preferencias dietéticas o restricciones alimentarias como el gluten o la lactosa. Asimismo, están haciendo un esfuerzo medioambiental enorme implementando un menaje desechable eco evitando el plástico y estableciendo políticas de residuo cero.

Y los clientes están ayudando mucho a recuperar el nivel de servicio pre pandemia tanto en volumen de servicios como a nivel de facturación. Son más exigentes y no todo vale, se busca algo diferencial que permita crear lazos entre la empresa – empleados o empresa – clientes. En un mundo dónde las reuniones telemáticas se han establecido como algo normal, los eventos permiten reforzar las relaciones y crear momentos únicos.

El cliente corporativo apuesta por la gastronomía para unir equipos y para hacer marca.

¿Ha evolucionado o cambiado también el tipo de cliente en estos últimos años? ¿Cómo?

El cliente corporativo ha entendido el poder que tiene la gastronomía tanto para unir equipos como para hacer marca. Por ello, cada vez más, opta por subvencionar las comidas diarias de los empleados, pedir catering para las formaciones o reuniones, organizar encuentros temáticos o personalizar la comida y montajes con sus colores y logos corporativos. Saben que cada acción tiene un retorno importante: los empleados están más contentos, más fidelizados y por ello, finalmente son más productivos.

¿Cómo se logra estar a la última en un sector que evoluciona tanto y constantemente?

Diría que la escucha activa que practicamos cada día con nuestros clientes nos permite tener de primera mano información y datos muy valiosos para adaptarnos a las necesidades cambiantes del mercado. Las empresas buscan la diferenciación y eso exige creatividad.

Por ello, en Fudeat combinamos caterings tradicionales, con restaurantes de grandes cadenas de restauración, con pequeñas panaderías y cafeterías y proveedores especializados en una temática de comida o formato concreto. Esta combinación consigue que podamos cubrir todas las ocasiones de consumo y gustos independientemente del presupuesto o tiempo mínimo de antelación con el que se contraten. 

¿Cree que el FoodTech ha llegado para quedarse?

La tecnología nos da eficiencia, automatización y escalabilidad. Nos da datos para tomar mejores decisiones. Nos da trazabilidad. La comida no iba a quedarse fuera de la transformación que esto puede suponer. La tecnología es un medio fundamental en nuestro día a día tanto para clientes, proveedores como en nuestra operativa diaria. Por supuesto, esto ha llegado para quedarse y lo hará con soluciones para enfrentarse a los grandes retos de estos tiempos: el desperdicio alimentario, la seguridad alimentaria, el cambio climático, dietas alternativas…

Hablando de la propuesta gastronómica, el “planetary health diet”, es decir, no solo ofrecer propuestas más nutritivas y saludables para los comensales, sino también para el planeta, está al alza. ¿Es fácil ser sostenible en este segmento? 

Estos cambios requieren de tiempo porque implican inversión y una apuesta estratégica a largo plazo por parte de las empresas que no lo tratan como modas o tendencias, sino como decisiones que se asumen como un modelo de negocio en línea con los nuevos estilos de vida. Por ello, cada vez son más las propuestas plant-based que sustituyen la carne por otras alternativas vegetales, propuestas que apuestan por productos de kilómetro 0 y presentaciones de producto con menaje desechable reciclado y reciclable. En cuanto a la logística, también se apuesta por furgonetas eléctricas o delivery en bicicleta con la intención de reducir las emisiones.

Es importante que para que esto sea sostenible en el tiempo, los clientes sepan valorar el esfuerzo económico y operativo que esto implica. Los productos son más caros, más difíciles de conseguir y aunque el catering sea el promotor del cambio, los clientes tienen que pagar ese plus si quieren ser parte del mismo. Es importante que la ética del compromiso con el medio ambiente no sea puramente estética sino una cuestión de fondo.

¿Hacia dónde cree que se dirige el sector del catering? 

El catering va a seguir creciendo, pero lo hará con mayor competencia porque a los caterings tradicionales se han sumado restaurantes con líneas de delivery muy potentes.

Por otro lado, además de la propuesta, el precio y la puntualidad, la estética, la imagen y la presentación, en un momento donde todo ha de ser “instagrameable”, adquirirán la misma relevancia.

¿Y sus planes de futuro, para Fudeat?

Nuestra intención es alcanzar los 10 millones de facturación en un plazo de dos años reforzando nuestras cuatro líneas de negocio y asentándonos en las principales plazas de España. Tenemos equipo, clientes y proveedores para ser optimistas en la consecución de nuestros objetivos. Y por encima de todo, tenemos ganas de ser los líderes del “foodture” en el sector del catering para empresas.