Sostenibilidad

Hay personas que llevan su tierra en el alma. Que entienden que la gastronomía, el turismo y la cultura no son elementos aislados, sino hilos de un mismo bordado que da forma al carácter e identidad de un territorio. Pepe Formoso es uno de ellos. Conocido y respetado empresario hostelero gallego, Formoso es un gran comunicador (fundó las emisoras del Grupo Prisa en Costa da Morte), pero, sobre todo, un defensor incansable de la Costa da Morte, de su entorno, sus productos y su cocina.

Desde la dirección del hotel Bela Fisterra y el albergue Bela Muxía, y como presidente de la Asociación Profesional de Turismo de la Costa da Morte, en A Coruña, ha convertido su vocación en un compromiso: poner en valor este rincón de Galicia, bañado por el Atlántico y donde la tradición convive con la innovación. 

Pepe Formoso, que además dará su apoyo a la semifinal del Concurso Cocinero del Año en A Coruña, gracias al apoyo de la Diputación este 3 de abril, tiene claro que, pese a que Galicia y su gastronomía es mundialmente conocida, hay que seguir comunicando desde la sostenibilidad y el respeto a la tierra y al producto. 

Pepe, miremos antes de empezar, hacia atrás. ¿Cómo alguien de la comunicación acaba liderando la Asociación Profesional do Turismo da Costa da Morte?  

Después de 30 años en el mundo de la comunicación, llegué a la conclusión de que no solo sirve la teoría sino que hay que dar ejemplo. Y el mejor ejemplo es dar un paso adelante y demostrar lo que uno cree que debería ser el turismo de la Costa da Morte.  Así di un paso adelante y me dedico a la hostelería, con dos establecimientos. Uno es Bela Muxía, un establecimiento tematizado a nuestra identidad, que es un establecimiento en el Camino de Santiago. Y después Bela Fisterra que es el primer hotel literario de Galicia sostenible y amigo de las mascotas.

También con unos apartamentos en Lira, que se llaman, PortoCubela. Y como digo, como el ejemplo se demuestra andando, creo que la oferta que ofrecemos nosotros es diferente de lo que suele haber en el mundo del turismo, sobre todo, con hoteles temáticos que te hacen vivir una experiencia única. Yo, en su momento, fue fundador de las emisoras del Grupo Prisa en la Costa da Morte, y soy consciente y conocedor de nuestro territorio y sabía que había que dar un paso adelante. 

Directiva de la APTCM
Directiva de APTCM.
De izda. a derecha: Damián Álvarez, Julio Castro, José Ramón Fernandez, Inés Silva, Rosa Sanchez, Guillermo Iglesias y Pepe Formoso.

En estos tres años al frente de la asociación, ¿qué cambios has podido introducir? 

Cuando estás en un territorio como la Costa da Morte te das cuenta de que no dispones de grandes recursos. Y menos, económicos. Ya éramos conscientes de que esta asociación, pese a llevar 20 años funcionando, no había evolucionado a la velocidad que considerábamos que debía hacerlo. Y uno de los puntos claves era la profesionalización. Así que lo primero fue ponernos en manos de una empresa de asistencia técnica profesional para que dirigieran el día a día. Porque todos nosotros, además, ni tenemos el tiempo ni los conocimientos técnicos para hacer esto. Y sabíamos que era muy importante agrandar el tejido empresarial. Cuando llegamos éramos 50 y ahora somos 180. Seguimos siendo pocos, pero obviamente eran dos pasos importantes: tener músculo financiero para afrontar proyectos turísticos, y la profesionalización de la asociación.  

Llevas muchos años relacionado con el mundo de la hostelería, ¿Cuáles son los cambios más radicales que se han producido en estos años?

Los cambios son evidentes. Por un lado, la profesionalización, que es un punto muy importante. Los horarios. Ahora ya sabemos que no es necesario tener siempre los 365 días del año y a todas horas los negocios abiertos. Porque el mercado laboral cada vez más quiere y pide más tiempo libre, y también, lógicamente, un buen salario, pero antes miran por la calidad de vida y eso es un cambio radical. Y también, la Costada Morte ha dado un gran giro en lo que a las infraestructuras. Y aquí hay que decir que también es gracias a las administraciones públicas que coordinan proyectos y ayudas.

La Costa da Morte es un territorio con una identidad gastronómica muy marcada, ¿qué crees que la hace única dentro de Galicia?

Yo creo que, principalmente, somos un gran santuario de pescados y mariscos. Y esto tira del resto de productos. Cabe destacar que tenemos la suerte de contar con todos los productos de proximidad: grandes carnes, una huerta muy diversa y de altísima calidad. Eso hace que la gastronomía siga siendo uno de los grandes ganchos para que el turista venga a Galicia, seguido por la naturaleza, que va relacionado mucho a la gastronomía, evidentemente. 

Se habla mucho de la sostenibilidad en la hostelería ¿Cómo crees que los establecimientos de la zona pueden apostar más la sostenibilidad? 

La Costa da Morte es sostenible porque siempre lo fue. Siempre recurrimos a los productos de proximidad, lo llevamos muy implícito en nuestra forma de ser. Estábamos muy lejos de todos los mercados y por eso siempre hemos sido muy autosuficientes. Pero, yo creo que la sostenibilidad ha venido para quedarse, no cabe ninguna duda. 

Por ejemplo, en Bela Muxía, que nació en 2012, y Bela Fisterra, en 2018, ya nacimos sostenibles. Por ejemplo, Bela Fisterra tiene como fuente de energía la geotermia, y placas fotovoltaicas. Por otro lado, todo el diseño del establecimiento está pensado para que se consuma muy poca energía, y además, todos nuestros proveedores son de proximidad, porque tenemos un producto de primera en Galicia. Además, pensamos que el que viene a conocer un territorio quiere conocer y probar lo de aquel territorio. Y a eso hay que sumar los sistemas de reciclado, el agua Km0, y todo lo que hacemos para ser sostenibles y respetuosos con el entorno… Además, en ambos establecimientos ofrecemos una agenda cultural para dar a conocer la gastronomía, la enología, la cultura, la música…  

Pepe Formoso es presidente de la APTCM (Asociación de Profesionais do Turismo da Costa da Morte)

¿Cómo ves el panorama actual de la hostelería en Galicia y A Coruña? ¿Crees que estamos en un buen momento o hay desafíos importantes?

Creo que el panorama actual de la hostelería en Galicia está dando un salto exponencial muy importante, cualitativo y cuantitativo. Cada vez están abriendo más establecimientos de calidad, donde se nota la profesionalización, que también es clave. Lo más importante es saber trasladar la esencia de la Costa da Morte y de Galicia. Tenemos que escapar de la palabra desestacionalización, porque es una palabra trampa.  La desestacionalización significa que una comarca “tiene que inventarse” cosas para que la gente la visite fuera de la temporada. Sin embargo, nosotros en Galicia lo único que tenemos que hacer es poner en valor los productos que tenemos de temporada, en cada temporada.

No es muy conocido, por ejemplo, que los meses con “r” son una apuesta segura para los pescados y los mariscos. Bueno, pues eso tenemos que trasladarlo al mundo. Y siempre contamos lo mismo: hay que ir con la verdad por delante. Y si un turista viene en agosto y se toma una centolla, hay que recordarle que está buena, pero que estaría excepcional en los meses con “r”. Por eso, hemos puesto en marcha una campaña “Los meses con ‘r’ apuesta segura”, donde queremos promocionar que los meses con “r” son excepcionales para visitar la Costa da Morte. Y hacer lo mismo con cada producto. Este es nuestro principal hándicap: nosotros no tenemos que desestacionalizar, solo tenemos que poner en valor los productos que tenemos en la temporada que se corresponde.  

La gastronomía gallega sigue ganando reconocimiento a nivel nacional e internacional. ¿Qué crees que os hace destacar frente a otras regiones?

Yo creo que la materia prima es la base y el secreto de todo nuestro éxito. Es más, lo que nos va a destacar más es, por un lado, la autoestima. Primero tenemos que saberlo nosotros y luego, darlo a conocer al resto. Y esto es lo que creo que nos está haciendo destacar. Estamos empezando a darnos a conocer más. 

Hay una nueva generación de cocineros y cocineras emergentes en la zona. ¿Qué consejo les darías para abrirse camino en la profesión?

Que sigan siendo fieles a sus orígenes: producto, materia prima, proximidad, calidad, mimo, pasión, empeño, emoción… y que emprendan. Yo tengo la creencia que dentro de cada gallego o gallega hay un gran cocinero o cocinera que tiene mucho que decir al mundo.  

¿Cómo ves el futuro del turismo gastronómico en la región?

Soy muy optimista con el futuro gastronómico gallego. Yo creo que todo el mundo ya conoce Galicia: todo el mundo conoce qué es una empanada, un centollo, un percebe Pero hay algo único que es disfrutarlo en el entorno. No es lo mismo comerse unos percebes de la Costa da Morte en cualquier ciudad de España, que hacerlo en la Costa da Morte mirando al mar. 

Hablemos ahora del Concurso Cocinero del Año, ¿Qué te parece que la semifinal se celebre en A Coruña este 3 de abril, gracias a la Diputación?

Es una idea maravillosa que vengáis a Galicia a celebrar esta semifinal de Cocinero del Año. Es una apuesta también de la Diputación de la Coruña que también está apostando muchísimo por el destino. Están haciendo grandes esfuerzos porque son conscientes de la importancia de la gastronomía dentro del turismo de la Coruña. 

Tu presencia y apoyo son clave en este evento. ¿Qué te motiva a respaldar iniciativas como esta?

Creo que lo más importante es que se conozca, que se sepa, lo que se está haciendo en Galicia. Por ello, es importante dar apoyo a todo tipo de acción que nos permita darnos más a conocer. Me gusta siempre repetir un dicho que es: “¿Sabes cuál es la diferencia entre un rodaballo y una gallina? Un rodaballo en cada puesta pone 9 millones de huevos, y no se entera nadie. La gallina pone uno y se entera todo el mundo”. Pues nosotros necesitamos ese cacareo constante. Nosotros no necesitamos ser rodaballo, sino más gallina y poder trasladar todo lo que hacemos aquí con pasión, con energía y orgullo.  

Seguro que has vivido momentos memorables en concursos y eventos gastronómicos. ¿Alguna anécdota que recuerdes con especial cariño?

No soy tanto de anécdotas como sí de emociones y soy consciente de que la gastronomía emociona. Cuando estás rodeado de amigos en eventos o concursos, disfrutas del momento porque sabes que hay personas esforzándose para que vivas una experiencia inolvidable.

La hostelería, un sector clave para la economía española, muestra cada vez un mayor compromiso y concienciación ambiental, situándose en la senda hacia la descarbonización de sus negocios. Así lo demuestran los datos y es que el número de bares, restaurantes y cafeterías adheridos a Hostelería #PorElClima creció un 78% a cierre de 2024 respecto al año anterior.

En términos absolutos, el año pasado se sumaron al programa 6.051 nuevos establecimientos, lo que le llevó a cerrar el año con 13.735 negocios hosteleros adheridos. Desde 2017 y hasta final de 2024, estos establecimientos pusieron en marcha más de 215.800 acciones en favor del clima. Hostelería #PorElClima es una iniciativa impulsada por Coca-Cola y ECODES, enmarcada en la Comunidad #PorElClima, que cuenta con el apoyo de Hostelería de España.

La hostelería española, si bien no es un sector intensivo en emisiones, es un sector clave para la sensibilización social, ya que, por su amplia capilaridad y arraigo en la cultura y costumbres del país, tiene la capacidad de convertirse en un referente y concienciar a la sociedad de la importancia de actuar contra el cambio climático.

“El 2024 ha sido un gran año para Hostelería #PorElClima en el que hemos logrado casi doblar el número de establecimientos adheridos. Más allá de las cifras, este año hemos dado un impulso cualitativo importante al acompañamiento que hacemos a los hosteleros en su hoja de ruta hacia la descarbonización. En el primer semestre, alcanzamos un acuerdo con BBVA para que los establecimientos adheridos tengan acceso a ventajas de financiación sostenible. Para nosotros es un orgullo haber formado esta alianza estratégica con ECODES para ayudar a la hostelería a innovar, reducir su huella de carbono y ser más eficientes”, afirma Carmen Gómez-Acebo, directora de Sostenibilidad de Coca-Cola Europacific Partners Iberia.

Según Gómez-Acebo, además, se han puesto en marcha otras iniciativas en el marco de Hostelería #PorElClima que posicionan al programa como pionero en España y es que “hemos puesto en marcha el Observatorio de Acción Climática del Sector Hostelero, único en Europa, que nos permite dibujar una radiografía del sector, recopilar datos y analizarlos para facilitar tanto a establecimientos como a otros actores la toma de decisiones informada y la actuación- También lanzamos la primera edición de los Premios ‘Sin Huella’, que reconocen los esfuerzos en materia ambiental de bares y restaurantes de toda España, así como de asociaciones y administración pública”.

Por su parte, Víctor Viñuales, director ejecutivo de ECODES –que ostenta la secretaría ejecutiva de la Comunidad #PorElClima-, destaca que “el año 2024 ha sido muy interesante para Hostelería #PorElClima porque hemos comprobado cómo, cada día, el sector trabaja más y mejor para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, alineándose, de esta manera, con los propósitos del Acuerdo de París”.

El experto comenta que, desde “Hostelería #PorElClima les acompañamos en la implementación de la acción climática por medio del programa de bonos climáticos o la colaboración con BBVA para las ayudas a la eficiencia energética diseñando un plan de acción en el perfil climático de cada establecimiento. Los responsables del proyecto: Coca-Cola, Ecodes y Hostelería de España podemos afirmar, por tanto, que la hostelería está con nosotros”.

#PorElClima: ayudas directas para la descarbonización

A lo largo de este 2024, Hostelería #PorElClima ha continuado con su innovador programa de bonos climáticos, que supone la concesión de ayudas directas de 1.000 euros a bares y restaurantes para que implementen medidas que reduzcan sus emisiones. El año pasado se concedieron 117 bonos, que se suman a los 96 entregados el año anterior.

Este importe se debe invertir en la implementación de tecnologías que les ayuden a ganar eficiencia, reducir sus consumos y, en consecuencia, reducir sus emisiones y evitar los combustibles fósiles.

Otro hito destacado del año pasado fue la creación de la primera edición de los Premios ‘Sin Huella’, en la que se otorgaron reconocimientos a los restaurantes Bálamo y La Finca de Susi Díaz, la Asociación de Hosteleros de Málaga y el Ayuntamiento de Zaragoza, además de otros 17 premios regionales. Estos galardones, que en este 2025 contarán con su segunda edición, buscan inspirar, concienciar e involucrar tanto a establecimientos del sector como a instituciones en la apuesta por el cuidado del medio ambiente y la reducción de emisiones de carbono.

Inquieto, perfeccionista y apasionado, no solo por su trabajo, sino también por el producto y la sostenibilidad. Así es Sergio Bastard, uno de los chefs más comprometidos con la sostenibilidad de España. Nacido en Barcelona en 1974, criado en Valladolid, y con el corazón dividido entre el Mediterráneo y el Atlántico, Bastard regenta en Santander La Casona del Judío, un restaurante con el que ha ganado reconocimiento a nivel nacional. En él ha logrado consolidar una estrella Michelin y una estrella verde, que ostenta desde 2022 y que refleja su firme compromiso con el respeto por el medio ambiente. De hecho, su meta no es otra que la de alcanzar la sostenibilidad al 100%.

Forjado en la escuela de cocina de Luis Irizar, mientras completaba su licenciatura en Derecho, Sergio Bastard ha cultivado una sensibilidad especial por los productos de la tierra y el mar. Y es que, su inquietud por la cocina va más allá de la simple creación de platos. En búsqueda constante de la innovación, sabe conjugar y fusionar a la perfección técnicas culinarias innovadoras con un enfoque sostenible, respetuoso con el medio ambiente y basado en la tradición. Y lo hace, en no pocas ocasiones, de la mano de la tecnología. Así es, por ejemplo, como ha logrado obtener varios acabados de producto perfectos con el uso de los equipos de cocina iQ, unas máquinas de última generación que le han dejado "fascinado" por su eficacia y su aporte a la sostenibilidad.

Sergio Bastard, además, es jurado del Concurso Cocinero del Año 2025-2026 y también participa en numerosas ferias y ponencias, donde transmite su visión sobre cómo la alta cocina puede contribuir al cambio hacia una gastronomía más responsable con el medio ambiente.

Desde 2021, La Casona del Judío cuenta con una estrella Michelin, y desde 2022, además, con una estrella verde. ¿Cuáles son los principales retos que afrontas día a día para mantener este nivel de excelencia?

Para mantener el nivel de excelencia siempre pienso que cada año tenemos que seguir mejorando. Hay que trasladar al equipo que lo que hemos hecho hoy no sirve para mañana. Trasladar las ganas de seguir mejorando, seguir creciendo… Y en esas estamos. Siempre en nuestra siguiente propuesta gastronómica intentamos mejorar. Siempre con los pies en el suelo, porque lo que tienes hoy lo puedes perder mañana, por eso nunca se puede bajar la guardia. 

¿Cómo definirías la evolución de tu propuesta gastronómica en La Casona del Judío en estos últimos años? 

La propuesta gastronómica, a medida que el restaurante ha ido evolucionando, también ha evolucionado. Vamos todos de la mano. Y también depende de las posibilidades que nos permiten las propias instalaciones. Por ejemplo, este año ha sido el segundo que hemos abierto La Casona, es decir, la entrada se hace por la casa original, y hay dos salas donde, personalmente, yo y un compañero realizamos y ofrecemos los aperitivos, para seguidamente, bajar a los comensales a su mesa para que sigan el menú degustación. Hemos ampliado esa experiencia. Pero ya tenemos ganas de ir implementando novedades para seguir sorprendiendo. Por eso digo que nuestra propuesta es muy viva. 

En 2022, nos contabas que para ti era un objetivo prioritario “Trabajar con producto 100% local y contribuir a la economía circular”. ¿Ha cambiado algo esta meta? ¿Está siendo fácil conseguirla? 

Esa meta no solo no ha cambiado en absoluto si no que se ha ido fortaleciendo. Hemos ido implantando nuevas acciones en ese sentido, como por ejemplo, llevamos ya todos ropa sostenible. Nuestro objetivo sigue siendo ser 100% sostenibles. En energía ya lo somos en un 60-70%, pero aquí las leyes no nos ayudan demasiado para lograr llegar al 100%, aunque espero que dentro de poco nos ayudarán más. Queremos hacer un proyecto de recogida de agua de lluvia… Y buscar más vías de sostenibilidad, porque no creo que sea el futuro, sino el presente. 

Sostenibilidad, respeto por la tierra, pero, ¿qué papel juega la tradición en tu cocina frente a la innovación? ¿Cómo logras el equilibrio entre ambas?

Yo siempre he defendido que la tradición y la innovación van siempre de la mano. Para poder innovar necesitas una buena base, que es la tradición. Por ejemplo, en la nueva propuesta de este año hablamos mucho de tradición, aunque con técnicas y presentaciones modernas. Hablamos de historias de Santander, de sucesos que han ido ocurriendo y que, a través de ellos, vamos transformando en platos innovadores.  

De hecho, como decía, eres un referente en sostenibilidad en el sector gastronómico. ¿Qué nuevas medidas has implementado en La Casona del Judío para ser un modelo a seguir en este ámbito?

Siempre tengo el mismo problema: no sé cuándo implanté una y cuando la otra, cuál es la más nueva o la más antigua… Porque constantemente vamos implementando acciones. Una de las últimas es que hemos cambiado la forma de clarificar el agua a través de un descalcificador que, en vez de usar uno de sal, que también va contaminando poco a poco el agua, nosotros lo hacemos a través de vibración que es 100% ecológico. También hemos cambiado los uniformes, como decía antes, por otros de tejidos 100% ecológicos. Y, como también avanzaba antes, nuestro próximo reto es poner en marcha un proyecto de recogida de agua de lluvia y poderla reutilizar. 

Desde tu perspectiva, ¿cómo puede la alta gastronomía contribuir a fomentar prácticas más sostenibles en la cadena de valor alimentaria?

Yo siempre he intentado comparar el tema de la alta gastronomía con los desfiles de pret a porter, donde se avanzan las nuevas tendencias. La alta gastronomía siempre ha ido avanzando propuestas que luego han ido adquiriendo el resto de restaurantes. Nosotros somos un buen escaparate donde otros se van a poder fijar, por eso, todo lo que podamos hacer en temas de sostenibilidad, creo que van a calar mucho más rápido tanto en otros restaurantes como en la sociedad, por la notoriedad que tenemos. 

¿Qué importancia tiene la relación con los productores locales en tu filosofía de sostenibilidad?

El conocer a tus proveedores locales te da una tranquilidad increíble, porque tú entiendes el producto y ellos entienden perfectamente lo que vas buscando. Nosotros en el menú tenemos un apartado dedicado a los proveedores, les ponemos nombre y apellidos y así la gente conoce lo importante que son para nosotros. 

Pero además de esta sensibilidad por la sostenibilidad, no eres ajeno a las nuevas tecnologías que facilitan la labor del chef, como las que aportan firmas como QualityFry, con la que recientemente has empezado a colaborar.  ¿Qué te atrae de estas máquinas?

Pues se trata de una freidora que, la verdad, me ha sorprendido mucho porque te deja freír en sitios donde pensabas que jamás podrías hacerlo, por ejemplo. Es una máquina que no genera humos, contamina, por tanto, muchísimo menos porque utilizas, además, hasta un 37% menos de aceite, es más sostenible, porque utilizas un 24% menos de energía… Son cosas que, desde el punto de vista de la sostenibilidad, ya me aporta mucho. Cada vez que la uso me doy cuenta de las posibilidades que tiene. Por ejemplo, la probé con un camarón que quería conseguir como si hubiera estado cocido. Lo cocinamos a 180º únicamente 35 segundos y quedó de maravilla…  Además, son máquinas que puedes cocinar sin miedo a quemarte, algo que es vital en la cocina. Cuando uno fríe en freidoras siempre tienes que estar pendiente, pero en este caso no. Porque la programas y te olvidas. Y el resultado es perfecto porque mantiene los parámetros que pones: la temperatura que quieres y el tiempo que quieres. ¡Es una maravilla! 

¿Cómo se integran estos equipos de cocina en la operativa de un restaurante como La Casona del Judío?

Es que estos equipos se adaptan a cualquier cocina. En mi caso, me permite hacer frituras súper controladas. Mejor fritura no se puede conseguir con ninguna otra máquina. Y pongo la mano en el fuego y sé que no me quemo al decir esto. 

¿Qué importancia le das a la innovación tecnológica en el equipo de cocina para optimizar los procesos y mantener la calidad?

La innovación es vital. La evolución de la cocina es vital. En este caso, cuando se enfoca hacia la sostenibilidad, mejor. Por ejemplo, si la innovación me va a permitir un menor consumo y menor gasto, perfecto. Además, la innovación te va a permitir buscar texturas, técnicas, frituras, puntos de cocción que, de otra manera, prácticamente sería imposible. Es el ejemplo que explicaba del equipo iQ de QualityFry. Es casi imposible conseguir tanta precisión sin esta tecnología, porque necesitarías a una persona allí al 100% concentrada para que todo esté controlado. 

Hablemos de otra etapa de tu carrera, la que has vivido y vives con el Concurso Cocinero del Año. Tras haber sido concursante, y haber estado relacionado con el certamen durante varias ediciones, este año, serás jurado del Concurso Cocinero del Año 2025-2026 en la semifinal de A Coruña. Tras toda esta experiencia, ¿qué cualidades crees que han de tener los participantes para optar al premio principal?

Las cualidades que debería tener cualquier concursante de un certamen culinario son, primero, que sea lo más personal posible, es decir, que se vea que hay una cocina propia, suya. Luego, que lo que cocine esté súper bueno y si es diferente, mucho mejor. Y, finalmente, que técnicamente esté bien elaborado y trabajado. Esas son las tres premisas que debería tener si aspirar a llegar a la final y ganar un concurso. Pero no nos olvidemos que, precisamente, es un concurso. Hay que intentar hacer platos de concurso. Que tengan sentido y que sean bonitos.  

¿Qué valor crees que aporta este y otros concursos a la gastronomía española?

Todos los certámenes, pero especialmente el Concurso Cocinero del Año busca poner el foco en gente que todavía está trabajando duro, que son muy buenos, que van a llegar lejos, pero que necesitan un empujoncito. Este concurso ayuda a poner en el foco en estos chefs. Y la prueba es que de aquí han salido muchos cocineros, que después han conseguido llegar muy alto. Yo animo muchísimo a la gente a participar. No solo por lo que digo, sino también porque estos concursos suponen un reto personal.  

Y para finalizar, ¿qué consejo le darías a los jóvenes cocineros que se preparan para competir en un certamen como este?

Pues la verdad es que es complicado dar consejos. Yo participé dos veces en concursos. Llegué a dos semifinales, pero no gané ninguno de ellos. Así que es complicado, pero les diría que sean valientes, que hagan su cocina, que intenten estar tranquilos para poder disfrutar. Y que no se frustren. Yo he perdido dos finales y la vida sigue. Y si no que me miren a mí: ya tengo una estrella Michelin, una verde… No pasa nada por no ganar. Es más, creo que es mejor perder porque perdiendo se aprende mucho más. 

Oriente Medio ha acogido por primera vez el Foro Mundial de Turismo Gastronómico, organizado por ONU Turismo en el que más de 500 delegados de 50 países se reunieron en Bahrein para abordar el papel del turismo gastronómico como motor de la diversificación económica y la inclusión social.

Según Europa Press, este foro mundial no solo celebró las ricas tradiciones culinarias de Oriente Medio, sino que también reafirmó el compromiso global con la sostenibilidad, la innovación y la inclusión.

Este evento, celebrado bajo el tema ‘Turismo gastronómico: un motor de la diversificación económica y la inclusión’, fue organizado conjuntamente por el Basque Culinary Center y el Ministerio de Turismo de Bahrein. Destacó las tradiciones culinarias únicas de la región mientras que fomentó el debate sobre sostenibilidad y empoderamiento comunitario.

"El turismo gastronómico es una herramienta poderosa para para la diversificación económica y el empoderamiento de las comunidades, especialmente en regiones como Oriente Medio, donde las tradiciones culinarias constituyen una característica excepcional", aseguró Zurab Pololikashvili, secretario General de ONU Turismo.

El foro contó con la participación de chefs reconocidos como Sergio Torres (España), Deepanker Khosla (Tailandia) y Alejandra Espinoza (Ecuador), así como los locales Nader Qannati y Abdel Hameed. Durante el evento, se anunció el nombramiento de nuevos Embajadores del Turismo Gastronómico de las Naciones Unidas, entre ellos el chef Diego Guerrero (España), Rudolf Stefan (Croacia) y Tala Bashmi (Bahrein), esta última galardonada con una estrella Michelin.

La sostenibilidad fue uno de los ejes principales del foro, con sesiones dedicadas a la reducción de residuos alimentarios alimentarios, la economía circular y el abastecimiento local. Meta presentó tendencias emergentes en el sector y ofreció una clase magistral sobre cómo las redes sociales y la tecnología están transformando el turismo gastronómico.

Además, la Cuarta Competición Global Startups de Turismo Gastronómico puso de manifiesto el talento de jóvenes emprendedores, siendo Agrojusto de Argentina la startup ganadora, reconocida por sus soluciones innovadoras para fomentar prácticas sostenibles.

El Basque Culinary Center, en colaboración con ONU Turismo, anunció tres becas para su curso en línea sobre diseño de experiencias en este sector, que iniciará en marzo de 2025. Las solicitudes estarán abiertas hasta el 19 de diciembre de 2024, promoviendo el acceso a formación especializada para profesionales del sector.

La adopción de principios de economía circular es fundamental para mejorar la sostenibilidad del negocio, reducir los residuos y optimizar el uso de recursos en el restaurante.

En este contexto, medir el impacto de las acciones de economía circular en un restaurante no debe limitarse únicamente a la eficiencia de los recursos como agua, energía o materias primas. También es importante traducir estos esfuerzos en decisiones estratégicas que favorezcan tanto a la empresa como al medio ambiente y la sociedad en general.

¿Qué medir en un restaurante circular?

Desde una perspectiva de eficiencia operativa, es crucial medir los flujos físicos principales de entrada y salida en la organización, como el consumo de materias primas, agua y energía.

Los indicadores básicos podrían incluir toneladas de materias primas utilizadas, volumen de agua consumida y la cantidad de residuos generados, tanto orgánicos como inorgánicos. Estos datos ofrecen una visión clara de la huella ecológica del restaurante y permiten identificar áreas clave para la mejora.

Por otro lado, la implementación de una estrategia circular también involucra la gestión de residuos, donde la tasa de recuperación y reciclaje juega un papel fundamental.

Es necesario monitorear el porcentaje de residuos reciclados, la cantidad de embalajes recuperados y la proporción de materiales reciclados que se reintroducen en el ciclo productivo.

Métricas de eficiencia operacional

Las métricas de eficiencia operativa se centran en la optimización del uso de recursos. En un restaurante, esto implica controlar los principales flujos de entrada y salida en el negocio. Por ejemplo, es esencial medir el consumo de materias primas (toneladas de alimentos), el uso de agua (m³ de agua consumida), así como la energía utilizada (kWh) y la cantidad de residuos generados. Estas métricas ofrecen una base sólida para realizar un seguimiento del desempeño ambiental del restaurante.

Indicadores como la reducción en el consumo de energía o agua por unidad de producto también son importantes para evaluar el impacto a largo plazo de las prácticas de eficiencia en el uso de recursos. En un entorno de alta competencia, donde los márgenes pueden ser reducidos, estos pequeños ahorros pueden traducirse en una mejora significativa en los resultados económicos.

Métricas de desempeño circular

Los indicadores clave pueden ser la tasa de reciclabilidad de los productos o insumos utilizados, la proporción de materiales reciclados en el proceso productivo y la cantidad de residuos orgánicos e inorgánicos que son revalorizados.

El ecodiseño también puede desempeñar un papel importante en un restaurante que adopta la economía circular. El diseño de envases o productos que sean más fáciles de reciclar, reparar o reutilizar puede ayudar a reducir significativamente el desperdicio.

Además, la implementación de prácticas como la compra de alimentos a proveedores locales o la utilización de energías renovables en las operaciones del restaurante son acciones clave para mejorar la circularidad del negocio.

Creación de valor circular

Finalmente, los restaurantes deben considerar cómo sus esfuerzos para mejorar la circularidad contribuyen a una economía más sostenible a nivel global. Esto puede incluir la medición de la reducción en la dependencia de combustibles fósiles, la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero y la reducción en la cantidad de residuos enviados a vertederos.

También es importante cuantificar el valor económico generado a través de prácticas circulares, como el ahorro de costos por la reducción de residuos, la reutilización de materiales o la implementación de nuevos modelos de negocio sostenibles.

Para que un restaurante mida con precisión su impacto en la economía circular es fundamental contar con indicadores que evalúen tanto la eficiencia en el uso de recursos como el desempeño circular.

Estos indicadores no solo ayudan a la empresa a ser más sostenible, sino que también proporcionan una base sólida para tomar decisiones estratégicas que beneficien tanto a la organización como a la sociedad.

Asunción Pertierra de Rojas es una figura clave en la gastronomía y el catering de eventos en España. Cofundadora y directora comercial de Life Gourmet Catering, es una de las profesionales con más experiencia y conocimiento del sector, no en vano, su empresa está especializada en eventos de alta gama y colabora con importantes espacios como el Teatro Real y el Palacio de Linares en Madrid. Su enfoque combina creatividad y excelencia, buscando siempre sorprender con la calidad y la presentación de los platos en los eventos que organizan. 

Pertierra de Rojas, además, ha participado en proyectos innovadores como el gastroshow Wah Madrid, donde la gastronomía se integra con el entretenimiento en un formato inmersivo que ofrece tanto comida callejera como de alta cocina en un contexto de espectáculo​. Además, su empresa es una de las pocas en España, en poder organizar eventos Kosher. La diferenciación y la personalización es la clave de su éxito. 

Sra. Pertierra, organizan eventos en toda España, ¿hay muchas diferencias entre comunidades a la hora de preferencias, de estilos…?

Sí, definitivamente hay diferencias notables entre las comunidades en España cuando se trata de preferencias y estilos para eventos. Cada región tiene sus propias costumbres y tradiciones gastronómicas que influyen en las demandas y expectativas de los clientes.

En 2023 ganaron el oro a mejor catering en los premios Eventoplus 2023. ¿Qué cree que deslumbró al jurado? ¿Creen que pueden superar aquella experiencia gastronómica?

Creo que lo que realmente deslumbró al jurado en los premios Eventoplus 2023 fue nuestra capacidad para adaptar la gastronomía de manera excepcional al concepto y al servicio del evento. La flexibilidad y la personalización de nuestras propuestas gastronómicas, junto con nuestra atención al detalle, fueron aspectos clave que destacaron.

Sin embargo, el objetivo es siempre superar las expectativas. En el catering, el reto es continuo, ya que siempre hay espacio para la innovación y la mejora. Nos esforzamos constantemente por sorprender a nuestros clientes con nuevas ideas y experiencias, manteniendo un alto nivel de adaptabilidad y creatividad. Superar una experiencia gastronómica ganadora es un desafío emocionante, y estamos comprometidos a seguir elevando nuestros estándares y ofreciendo experiencias aún más memorables. Y luego, siempre se puede sorprender. Ese es el reto.

Otro de sus puntos fuertes es la propuesta kosher. ¿Por qué se especializaron en este tipo de cocina/de cliente? 

Nos especializamos en cocina kosher porque identificamos una carencia en el mercado para ofrecer este tipo de servicio de manera adecuada. Teníamos una creciente demanda de clientes que buscaban opciones kosher, y decidimos embarcarnos en esta aventura para satisfacer esa necesidad. Nuestra meta ha sido proporcionar un catering que no solo cumpla con los estándares kosher, sino que también ofrezca una experiencia culinaria de alta calidad.

¿Qué grandes inconvenientes hay a la hora de afrontar un evento para la comunidad judía?

El principal desafío al abordar un evento para la comunidad judía es garantizar que toda la producción esté completamente aislada de cualquier otra. Esto significa que debemos contar con una cocina dedicada exclusivamente a la elaboración de alimentos kosher, que debe estar rigurosamente separada y certificada para cumplir con todas las normativas. Esta separación es crucial para evitar la contaminación cruzada y asegurar que los alimentos sean preparados de acuerdo con las estrictas normas kosher. Para un centro de producción, esto representa una dificultad adicional en términos de espacio y logística, pero es esencial para ofrecer un servicio conforme a las especificaciones.

Los eventos de Life Gourmet se personalizan al 100%.

Como gran conocedora del sector, ¿cuáles son las tendencias actuales y las que están por llegar en el catering?

Las principales tendencias actuales en el sector del catering están muy enfocadas en crear experiencias temáticas donde la gastronomía esté totalmente integrada con el evento. No se trata solo de ofrecer comida, sino de que la oferta gastronómica sea parte del concepto general, tanto en la selección de productos, estética del plato y puesta en escena con un servicio de primer nivel.

Otra tendencia clara es el enfoque en la calidad del producto, fundamental ingredientes frescos y saludables. Hay que basarse en productos de calidad y saludables.

Tampoco podemos dejar pasar otra tendencia que esta a la orden del día y que claramente irá en aumento: el alto valor nutritivo de la gastronomía en los menús.

¿Cómo ha evolucionado en estos años el sector?

El sector del catering ha experimentado una evolución radical en los últimos años, hasta el punto de que podríamos decir que hay un abismo entre cómo se trabajaba antes y cómo se hace ahora. Al principio, la oferta era mucho más limitada, pero hoy en día la creatividad y el tratamiento del producto han tomado un papel protagonista. Las elaboraciones son mucho más complejas y personalizadas, y el nivel de imaginación que se aplica a cada evento ha crecido exponencialmente.

¿Es un sector con mucha más competencia ahora que hace unos años? ¿Cómo se trabaja en un sector con esta característica?

Sin duda, la competencia en el sector del catering siempre ha existido, pero en los últimos años ha aumentado. Lo interesante es que, actualmente, la competencia es de un nivel mucho más alto, lo que nos obliga a mantenernos en constante evolución. Para nosotros la competencia no es una desventaja, es un desafío que nos enriquece.

Para destacar en un entorno tan competitivo, es fundamental buscar constantemente elementos diferenciadores que creen identidad única.

No solo ofrecer un producto excelente, sino también crear auténticas experiencias, personalizando cada detalle y jugando con la imaginación, hay que buscar involucrar al cliente.

¿Ha evolucionado o cambiado también el cliente en estos últimos años? ¿Cómo?

Definitivamente, el cliente ha evolucionado mucho en los últimos años, y eso ha sido clave para que la gastronomía también cambie. Hoy en día, los clientes ya no buscan simplemente satisfacer su necesidad de comer, sino que quieren vivir experiencias que los sorprendan. En un mundo donde la inmediatez y la estética son fundamentales, la gastronomía ha tenido que adaptarse para cumplir con esas expectativas. La presentación y la puesta en escena son tan importantes como el sabor de los platos.

Además, hay que tener sabores muy auténticos que es lo que va a marcar la diferencia. No olvidarnos de los sabores tradicionales que se habían perdido y que ahora vuelven a descubrirse. La clave está en ofrecer algo que no solo sea visualmente atractivo, sino que también tenga una esencia genuina.

¿Cómo se logra estar a la última en un sector que evoluciona tanto y constantemente? 

Estar a la vanguardia en un sector que evoluciona tan rápido implica, ante todo, observar, crear y estar en constante innovación. Pero también es esencial no perder de vista la importancia del servicio y la atención al cliente. En un mundo donde la inmediatez domina, muchas veces se olvida el valor del trato humano.

Creo que uno de los grandes desafíos actuales es no perder nuestra humanidad en el servicio. No se trata solo de cumplir con lo que pide el cliente, sino de escucharlo realmente, entender sus necesidades y responder de manera genuina. La autenticidad también se refleja en cómo tratamos a las personas, brindando un servicio personalizado y cercano. Al final, lo que marcará la diferencia no solo será la gastronomía o las tendencias, sino cómo logramos hacer que el cliente se sienta escuchado y bien atendido. Ese es el verdadero reto en un sector tan dinámico.

Los eventos se tematizan y la gastronomía forma parte de la experiencia.

Hablando de tendencias, la búsqueda de la sostenibilidad es una de ellas.  ¿Es fácil ser sostenible en este segmento? ¿Cómo lo hace su empresa? 

Primero, ¿es fácil ser sostenible? Pues todavía queda mucho por hacer. Aunque existe una creciente conciencia sobre la necesidad de ser sostenibles y de ofrecer opciones más saludables tanto para las personas como para el planeta, aún queda mucho camino por recorrer. Implementar prácticas sostenibles es un proceso complejo que, en muchos casos, sigue siendo costoso y esto hace que se dificulte. Pero hay que pasar del panfleto y el discurso a la acción. 

En nuestra empresa, aunque sabemos que no es sencillo, estamos trabajando activamente para ser cada vez más sostenibles. Contamos con un departamento de Responsabilidad Social Corporativa que se encarga de formar a nuestros equipos en todos nuestros centros para aplicar principios sostenibles de manera efectiva. Sin embargo, somos conscientes de que esto es un trabajo a largo plazo.

Ser sostenible no solo implica hablar de ello, sino pasar de la teoría a la práctica. Esto requiere una mayor educación, tanto a nivel empresarial como social, para que las acciones que tomemos tengan un impacto real. La sostenibilidad, más allá de una tendencia, debe convertirse en una responsabilidad compartida.

Concretemos con ejemplos ¿Cómo se puede conseguir reducir los residuos  en el sector del catering?

Reducir los residuos en el sector del catering es un desafío, pero hay medidas claras que podemos tomar. Una de las principales es evitar el uso de productos de un solo uso. El plástico, sin duda, es nuestro mayor reto. Es esencial reducir su uso y optar por alternativas más ecológicas. Otra forma efectiva de reducir los residuos es a través de la gestión responsable de los alimentos. Establecemos acuerdos con bancos de alimentos y hacemos donaciones que puedan ser aprovechado por quienes lo necesitan.

Más que una simple tendencia, la sostenibilidad es un compromiso a largo plazo, y requiere esfuerzo constante para convertir estas prácticas en una norma del sector.

Finalmente, ¿hacia dónde cree que se dirige, que camina, el sector del catering? Previsión de futuro del sector. 

El sector del catering está consiguiendo, por fin, un verdadero reconocimiento. A diferencia de tiempos pasados, cuando el catering a menudo se veía como un simple servicio de comida, hoy en día se entiende que es parte fundamental en cualquier tipo de evento y celebración El público reconoce la importancia del catering no solo como un proveedor de alimentos, sino como un elemento clave en la creación de una experiencia memorable.

Mirando hacia el futuro, creo que el catering continuará desempeñando un papel cada vez más protagonista. La tendencia es que se convierta en uno de los pilares fundamentales, con una participación más activa en la conceptualización y ejecución del evento. Los caterings no solo aportarán la comida, sino también creatividad y experiencia, contribuyendo de manera significativa al éxito general del evento. La capacidad para innovar y adaptarse a las necesidades del cliente será crucial para mantener esta posición destacada.

La hostelería sigue avanzando en su compromiso con la descarbonización y, aunque es un sector poco intensivo en emisiones climáticas, todavía tiene camino por recorrer.

El Observatorio de Acción Climática del Sector Hostelero recoge la medición de huellas de carbono de bares y restaurantes de toda España, así como las principales fuentes de emisión. El Observatorio, puesto en marcha por Hostelería #PorElClima, arranca así con el objetivo de convertirse en una fuente de información y conocimiento, tanto para el sector como para aquellas instituciones y organizaciones implicadas en la toma de decisiones a nivel país en materia de acción climática.

Es una iniciativa pionera para la toma de decisiones en materia de acción climática en el sector de la hostelería. Nace con la ambición de ser la fuente de información de referencia y de movilizar al sector para ser líderes en la lucha contra el cambio climático.

La hostelería aporta un 5,8% del PIB, en términos de Valor Añadido Bruto, y emplea directamente a 1,6 millones de personas de media, según datos de Hostelería de España, convirtiéndose así en un sector fundamental para la economía española. Además, la hostelería española cuenta con un gran potencial para concienciar y actuar contra el cambio climático por su amplia capilaridad y arraigo en la cultura y costumbres del país.

Radiografía del sector en acción climática

Según el Observatorio, habiendo calculado Alcances 1 y 2 y agua en el Alcance 3, las emisiones anuales de un restaurante medio se sitúan en 31,63 toneladas de CO2 al año, y las de bares y restaurantes alcanzan unas 10,75 toneladas de CO2 al año.

Por comparar con otro tipo de negocios, una oficina pequeña puede generar alrededor de 15 toneladas de CO2 al año, un hotel mediano emite cerca de 130 toneladas de CO2 y un centro comercial pequeño puede originar alrededor de 250 toneladas de CO2.

Si estos datos se extrapolaran al número total de restaurantes y bares en toda España (255.394 contabilizados en 2021), las emisiones del sector hostelero alcanzarían los 4,42 millones de toneladas de CO2 al año, es decir, el 1,53% de las emisiones totales del país, muy por debajo del 29,6% del transporte, del 22,4% de la industria o del 11,9% de la agricultura.

La investigación concluye que la hostelería no es un sector intensivo en emisiones de CO2, al contar con unas cifras limitadas en comparación con otras industrias.

En referencia a las fuentes de emisión, como se adelantaba, la principal fuente de emisiones en la hostelería se sitúa en el Alcance 2, siendo el consumo eléctrico el responsable del 62,65% del total.  Las emisiones directas tienen un menor peso, no obstante el consumo  de gas natural representa el 19,1% y de propano el 7,8%.

“El Observatorio de Acción Climática del Sector Hostelero es el resultado de siete años ayudando a la hostelería a descarbonizar su actividad. Este Observatorio nace con el objetivo de proporcionar datos útiles, ofreciendo soluciones concretas de ahorro en los consumos, ahorro económico y reducción de emisiones. La hostelería es cada vez más consciente de que sus decisiones afectan a sus negocios, pero también al planeta. Por eso, desde el Observatorio, lanzamos datos en los que se analiza, por primera vez, al sector desde un punto de vista climático, así como propuestas que les ayudan a ser más eficientes y más comprometidos ante este desafío global que vivimos, como es la lucha frente al cambio climático” apunta Victor Viñuales, director ejecutivo de ECODES.

Ahorro ambiental y económico

El Observatorio concluye que adoptar medidas como el cambio de luminarias de los establecimientos por otras de bajo consumo o usar electrodomésticos más eficientes conlleva, además de una disminución de las emisiones, importantes ahorros de costes.

Por ejemplo, el cambio de un halógeno convencional por otro LED reduce anualmente el consumo en 122,31 kWh y las emisiones en 14,80 kilogramos de CO2. En términos de ahorro económico, esto se traduce en 28,50 euros al año por luminaria, hasta un 80% de reducción.

Otra medida que se ha aplicado es la renovación de electrodomésticos en los establecimientos hosteleros. La sustitución de un congelador por otro más eficiente, con un consumo de 1,85 kWh menos que el antiguo cada 24 horas supone una reducción del consumo anual de 675,25 kWh y de emisiones de 81,71 kilogramos de CO2. Esto significa un ahorro de 157,40 euros al año, un 58,73%.

Medición y metodología

Como primer paso, se han realizado 189 huellas de carbono a bares y restaurantes, conformándose una base de datos que continuará enriqueciéndose en el futuro y que nutre al Observatorio para realizar su análisis. Por su parte, el proyecto registra alguna de estas huellas en la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) para que sean validados por la entidad. En la actualidad, el 37% de los bares y restaurantes registrados en la OECC provienen de la información recogida y registrada por Hostelería #PorElClima.

Estos datos se extraen gracias a la actuación de Hostelería #PorElClima, ya que desde 2023, puso en marcha sus bonos climáticos. Un proyecto de financiación directa para que los hosteleros puedan acometer cambios en sus establecimientos que les permitan reducir sus emisiones.

Estos bonos los gestiona directamente ECODES, que son quienes se encargan de hacer la primera medición de huella, una recomendación de medidas a implementar, la selección conjunta con el establecimiento de la medida elegida y segunda medición después de un año. Esta iniciativa es lo que permite obtener información real, fiable y consolidada de la huella de carbono de distintos tipos de establecimientos hosteleros.

Desde 2023, se han implementado 131 bonos, de los cuales ya se han realizado 52 segundas mediciones. El 63,46% de estos 52 establecimientos han conseguido reducir sus emisiones en 315,04 tCO2e, lo que supone una reducción de un 16,73% con respecto a los primeros cálculos de huella de carbono. Desde Hostelería #PorElClima se estima que a final de 2024 se hayan implementado un total de 215 bonos climáticos.

La digitalización en el sector del catering no solo está mejorando la eficiencia y reduciendo costes operativos, sino que también está permitiendo ofrecer experiencias más personalizadas y ajustadas a las necesidades de los clientes. La automatización, el Big Data y la logística optimizada están transformando el sector, especialmente en los segmentos de eventos corporativos y colectividades. Este cambio tecnológico ha impulsado a la creación de empresas como Fudeat, una plataforma de servicios gastronómicos para empresas que nace en 2017 de la mano de Borja Boada Suárez, con la idea de “digitalizar y democratizar” el sector del catering en España.

Con sede en Madrid, Fudeat actúa como intermediario entre las empresas que buscan servicios de catering personalizados y una amplia variedad de caterings de calidad, adaptados a diferentes necesidades, desde menús gourmet hasta opciones más casuales. La plataforma permite gestionar y coordinar pedidos de forma rápida y sencilla, facilitando la organización de eventos corporativos, reuniones y celebraciones, y apostando por la digitalización en la gestión del catering.

Borja, ¿cómo surgió la idea de la creación de Fudeat?

Nuestra intención era eliminar aquellas dudas e inseguridades que surgen a la hora de contratar a un proveedor de comida en el ámbito de la empresa. De hecho, por eso elegimos Fudeat como nombre porque queríamos comernos (EAT) literalmente el Fear (miedo), Uncertainty (incertidumbre) & Doubt (dudas) (FUD) que pudiesen surgir a la hora de elegir un catering o restaurante para un evento o reunión.

Optamos por crear un marketplace, situando a las empresas de catering en el plano de la comparación y contratación online, algo que no se había hecho hasta el momento a nivel corporativo. Arrancamos con catering online y desde entonces hemos sumado otros servicios como eventos a medida, menús del día y supermercado para oficinas, permitiéndoles centralizar y digitalizar sus pedidos, facturas y consumos en una única plataforma.  

Queremos ser la plataforma de servicios gastronómicos que ofrezca a las empresas un todo en uno en toda España, apoyado por la mejor tecnología, proveedores y un servicio de atención al cliente cercano y resolutivo. Nuestra misión es mejorar la productividad, conectar equipos y crear momentos a través de la gastronomía.

¿Qué ventajas tiene contratar sus servicios y no hacerlo directamente a un catering?

En Fudeat puedes comparar y contratar online desde un desayuno para una reunión a un menú del día o un cóctel con camareros, lo cual da mucha rapidez y agilidad. En una misma plataforma, dispones de una amplia variedad contrastada en cuanto a calidad, precio, tendencia, puntualidad, presentación, pero tan solo teniendo que dar de alta a un proveedor en su central de compras y con el soporte y apoyo de un equipo de Atención al Cliente cercano, disponible y comprometido. Da igual la ocasión de consumo, siempre podemos ayudar con el catering o restaurante más adecuado.

Además, las empresas disponen de un dashboard para controlar y consultar los consumos por usuario, ciudades, centros de coste que es personalizable para hacer de algo que suponía varios emails y un descontrol, un proceso eficiente en el que también damos facilidad y flexibilidad de pago.

Por resumir, el cliente encuentra eficiencia en la contratación, nuestros clientes pueden buscar, comparar y contratar un catering online; variedad sobre la monotonía, dando de alta a Fudeat como proveedor se rompe con la limitación de número de proveedores dados de alta en tu empresa; cercanía en el trato; control sobre el consumo; y personalización, tanto en la cuenta de empresa como a nivel pagos.

En 2017 iniciáis las actividades en Madrid, poco después dais el salto a Barcelona. ¿Previsión de entrada en otros mercados?

A día de hoy ofrecemos servicio a nivel nacional. Online en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga y offline en cualquier ciudad o municipio de España. Además, tenemos clientes para quienes organizamos eventos en Portugal y Andorra. Nos encantaría abrir nuevos mercados, pero creemos que en la península e islas nos queda mucho por hacer y que el foco tiene que ser clave para seguir mejorando cada día.

Fudeat agrupa a más de 500 proveedores de servicios de catering.

Actualmente, ¿cuál es su cartera de clientes? ¿Cuántos de estos son caterings?

Actualmente, contamos con más de 900 empresas como clientes y unos 500 proveedores de servicios de alimentación entre caterings, restaurantes, espacios u otros proveedores necesarios para la realización de un evento (audiovisuales, decoración, azafatas..).

Afortunadamente, hemos conseguido desarrollar un servicio que es de utilidad para cualquier sector. Tenemos como clientes a empresas tecnológicas, consultoras, bancos, despachos, logística, movilidad, retail, lifestyle, lujo, industrial, etc.

Uno de los objetivos de cualquier empresa es tener un equipo motivado y cohesionado y la comida es un gran canalizador para ayudar a conseguirlo. 

¿Cuál es la mayor dificultad a la que se enfrenta su empresa en estos momentos?

A nivel operativo, diría que la logística. Esto es algo de lo que el cliente espera mucho pero quiere pagar poco o nada cuando detrás hay un proceso muy complicado. En Fudeat hacemos el reparto de la línea de los menús del día y en algunos casos ayudamos a los caterings a repartir los distintos servicios y se pone mucho empeño en que todo llegue bien y puntual, además de ofrecer la posibilidad de montaje en sala. Queda mucho por hacer, pero por lo pronto, creo que habría que abrir el debate de poner en valor el trabajo de los repartidores.

A nivel empresa, diría que conseguir tasas de crecimiento anuales por encima del 50% siendo rentables. Antes de la subida de los tipos de interés, dónde el dinero era barato, a las startups como la nuestra se les exigía crecer por encima de todo, ahora se busca el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad y esto es más difícil hacerlo que decirlo porque partes de un escenario dónde los recursos son finitos.

Como gran conocedor del sector del catering, ¿cuáles son las tendencias actuales y las que están por llegar en el sector del catering corporativo?

A nivel corporativo, diría que se ha roto con la estacionalidad y tradición de hacer únicamente solo dos eventos al año, la fiesta de verano y la de Navidad. Tras la pandemia y para incentivar que los empleados vuelvan a la oficina y estén motivados durante el año, se opta por encuentros pequeños y medianos, en su mayoría temáticos como Halloween, Family Day, San Valentín, Día del medioambiente, Carnaval, el Orgullo… Esto da dinamismo a las oficinas y los convierte en un espacio al que apetece ir.

A nivel menú del día, se ha empezado a combinar el tradicional y casero, de toda la vida, con su primero, segundo y postre por opciones más internacionales como pokes, burritos, hamburguesas, bagels, bowls… Asimismo, también vemos cómo se está europeizando la hora de comer, dónde la gente o no puede o no le interesa tener dos horas para comer, prefieren comer en menos tiempo pero hacerlo en equipo, optando por opciones sanas y variadas para luego poder conciliar mejor su vida personal y profesional.

¿Cómo ha evolucionado en estos años el sector?

Diría que favorablemente y podríamos dividirlo en dos bloques. Las empresas de catering se han ido profesionalizando. El sector ha madurado mucho tras la pandemia y se están sabiendo adaptar tanto a las preferencias dietéticas o restricciones alimentarias como el gluten o la lactosa. Asimismo, están haciendo un esfuerzo medioambiental enorme implementando un menaje desechable eco evitando el plástico y estableciendo políticas de residuo cero.

Y los clientes están ayudando mucho a recuperar el nivel de servicio pre pandemia tanto en volumen de servicios como a nivel de facturación. Son más exigentes y no todo vale, se busca algo diferencial que permita crear lazos entre la empresa – empleados o empresa – clientes. En un mundo dónde las reuniones telemáticas se han establecido como algo normal, los eventos permiten reforzar las relaciones y crear momentos únicos.

El cliente corporativo apuesta por la gastronomía para unir equipos y para hacer marca.

¿Ha evolucionado o cambiado también el tipo de cliente en estos últimos años? ¿Cómo?

El cliente corporativo ha entendido el poder que tiene la gastronomía tanto para unir equipos como para hacer marca. Por ello, cada vez más, opta por subvencionar las comidas diarias de los empleados, pedir catering para las formaciones o reuniones, organizar encuentros temáticos o personalizar la comida y montajes con sus colores y logos corporativos. Saben que cada acción tiene un retorno importante: los empleados están más contentos, más fidelizados y por ello, finalmente son más productivos.

¿Cómo se logra estar a la última en un sector que evoluciona tanto y constantemente?

Diría que la escucha activa que practicamos cada día con nuestros clientes nos permite tener de primera mano información y datos muy valiosos para adaptarnos a las necesidades cambiantes del mercado. Las empresas buscan la diferenciación y eso exige creatividad.

Por ello, en Fudeat combinamos caterings tradicionales, con restaurantes de grandes cadenas de restauración, con pequeñas panaderías y cafeterías y proveedores especializados en una temática de comida o formato concreto. Esta combinación consigue que podamos cubrir todas las ocasiones de consumo y gustos independientemente del presupuesto o tiempo mínimo de antelación con el que se contraten. 

¿Cree que el FoodTech ha llegado para quedarse?

La tecnología nos da eficiencia, automatización y escalabilidad. Nos da datos para tomar mejores decisiones. Nos da trazabilidad. La comida no iba a quedarse fuera de la transformación que esto puede suponer. La tecnología es un medio fundamental en nuestro día a día tanto para clientes, proveedores como en nuestra operativa diaria. Por supuesto, esto ha llegado para quedarse y lo hará con soluciones para enfrentarse a los grandes retos de estos tiempos: el desperdicio alimentario, la seguridad alimentaria, el cambio climático, dietas alternativas…

Hablando de la propuesta gastronómica, el “planetary health diet”, es decir, no solo ofrecer propuestas más nutritivas y saludables para los comensales, sino también para el planeta, está al alza. ¿Es fácil ser sostenible en este segmento? 

Estos cambios requieren de tiempo porque implican inversión y una apuesta estratégica a largo plazo por parte de las empresas que no lo tratan como modas o tendencias, sino como decisiones que se asumen como un modelo de negocio en línea con los nuevos estilos de vida. Por ello, cada vez son más las propuestas plant-based que sustituyen la carne por otras alternativas vegetales, propuestas que apuestan por productos de kilómetro 0 y presentaciones de producto con menaje desechable reciclado y reciclable. En cuanto a la logística, también se apuesta por furgonetas eléctricas o delivery en bicicleta con la intención de reducir las emisiones.

Es importante que para que esto sea sostenible en el tiempo, los clientes sepan valorar el esfuerzo económico y operativo que esto implica. Los productos son más caros, más difíciles de conseguir y aunque el catering sea el promotor del cambio, los clientes tienen que pagar ese plus si quieren ser parte del mismo. Es importante que la ética del compromiso con el medio ambiente no sea puramente estética sino una cuestión de fondo.

¿Hacia dónde cree que se dirige el sector del catering? 

El catering va a seguir creciendo, pero lo hará con mayor competencia porque a los caterings tradicionales se han sumado restaurantes con líneas de delivery muy potentes.

Por otro lado, además de la propuesta, el precio y la puntualidad, la estética, la imagen y la presentación, en un momento donde todo ha de ser “instagrameable”, adquirirán la misma relevancia.

¿Y sus planes de futuro, para Fudeat?

Nuestra intención es alcanzar los 10 millones de facturación en un plazo de dos años reforzando nuestras cuatro líneas de negocio y asentándonos en las principales plazas de España. Tenemos equipo, clientes y proveedores para ser optimistas en la consecución de nuestros objetivos. Y por encima de todo, tenemos ganas de ser los líderes del “foodture” en el sector del catering para empresas.

Moha Quach (Rif, Marruecos, 1989) es uno de los chefs que está dando más de que hablar en la escena gastronómica catalana. Su enfoque gastronómico, donde mezcla tradición y modernidad, fusionando influencias mediterráneas con toques internacionales, ha convertido a El Terrat (Tarragona) en un referente de la alta cocina sostenible. Porque, sin olvidar sus raíces, Quach ha demostrado un gran dominio y habilidad para reinterpretar platos clásicos, utilizando productos locales y de temporada, y siempre poniendo el foco en la sostenibilidad y el respeto por los ingredientes. Su estilo innovador y su capacidad para sorprender al comensal lo están llevando a convertirse en uno de los chefs revelación de la escena gastronómica catalana. 

Moha, ¿cómo llegas a la cocina profesional? ¿Cómo acabas queriendo ser cocinero?

La cocina siempre ha estado presente en mi vida. Mi madre, mi abuela, cocinaban mucho y muy bien y yo siempre ayudaba y participaba. Y dedicarme, profesionalmente, pues empecé desde abajo, como fregaplatos en una trabajo de verano. Me picó la curiosidad y pensé que podría estudiar y dedicarme a la cocina. Así, entré en la Escuela de Hostelería de Cambrils. Ese fue mi primer paso. 

¿Y cuándo y cómo llegas hasta El Terrat?

Pues, como todos los que queremos dedicarnos a esto, siempre tuve la ilusión de tener mi propio restaurante y yo, además, tenía la ilusión de hacerlo en Tarragona. Después de pasar por varias cocinas, ese sueño se fue haciendo más fuerte: quería tener mi propio local donde experimentar mi propia cocina y elaborar los platos que yo quería hacer, sin estar limitado a lo que el propietario del local o el chef jefe te pide. Yo quería tener la libertad de cocinar a mi manera. 

¿Cómo defines tu cocina? 

Es una cocina muy personal, que se inspira en todo lo que he vivido en mi infancia y que busca en el Mediterráneo, en Marruecos, en Tarragona… Siempre he querido recuperar todas estas recetas tradicionales y antiguas del Mediterráneo y actualizarlas con las técnicas que he ido aprendiendo y con las técnicas de vanguardia, que pueden mejorar mucho los resultados. Por ello, mi objetivo es presentar una propuesta muy creativa y actualizada a partir de un recetario antiguo. 

¿Cómo ha cambiado tu cocina en estos años?

Pues mucho. Al empezar siempre vas con un poco de miedo, sobre todo al coger un restaurante que ya funcionaba desde hacía muchos años en Tarragona. Por eso, al principio no arriesgaba tanto. Quise empezar con un menú para todos los públicos. Pero sí es cierto que yo, detrás de todo esto, tenía un objetivo muy claro que era que, poco a poco, ir introduciendo la cocina que yo quiero hacer. Y finalmente lo he conseguido, presentar una cocina inspirada en mis raíces, en la cocina de mi abuela, de mi abuelo, con claras influencias mediterráneas, pero muy personal.Y también, con platos muy representativos de Tarragona, de la zona, como puede ser el romesco, que nunca falta en mi propuesta.

El chef en su cocina de El Terrat (Tarragona). Foto: ©Joan Valera

¿Cómo es el proceso de creación de tu carta, de tus platos?

Bueno, no hay un I+D, como tal. Yo me guío por los productos que los payeses me van trayendo, o los que me dicen que irán entrando cada semana o cada día. A través de ese producto vamos sacando los platos con los conocimientos que tenemos. Y a cada producto intentamos sacarle el máximo provecho, desde una simple judía o un calabacín. 

¿Por qué te sientes atraído por la cocina KM0, la cocina slow food?

Más que atraído, diría que yo comparto al 200% la filosofía slow food, porque lo he vivido desde niño. En los cultivos de mi familia no había ni pesticidas ni sulfitos, ni nada. Cada temporada se cultivaban los productos que tocaban, y había temporadas que las cosechas salían mal… Por eso estoy encantado de formar parte y de defender la filosofía Slow Food

¿Qué relación tienes con tus proveedores? 

La verdad es que tengo una relación muy cercana, casi familiar con algunos de ellos. Los trato con mucha naturalidad, con mucho respeto por el trabajo que hacen y los admiro, como ellos me admiran como cocinero. De hecho, creo que a los agricultores se les debería dar tantas portadas como las que se nos da a los cocineros, porque hacen un trabajo fascinante. Y nosotros, los cocineros, dependemos de su trabajo, de sus productos. 

¿Cómo los encuentras y los eliges? ¿Qué hace que sean tus proveedores y qué valoras de ellos?

Pertenecer al grupo Slow Food Catalunya te facilita mucho las cosas, porque tenemos un grupo donde podemos preguntar y siempre nos pasamos contactos entre los compañeros del colectivo. Y también, a través de los propios proveedores vas conociendo a más proveedores. Hablando te van diciendo, “mira, fulanito cultiva una variedad de aquello, de lo otro”, y así vas conociendo. Y poco a poco vas haciendo una cartera de proveedores, de agricultores, muy grande y si un día uno no tiene algo lo puede tener el otro. 

¿Cuál es tu ingrediente fetiche y el que jamás entraría en tu cocina?

Tengo varios, pero si tuviera que elegir uno, que para mí es como mágico, es el Ras el Hanout, porque es fascinante la cantidad de especies que lleva, porque puede llevar hasta 300 ingredientes distintos y mezclados, el aroma, el sabor, la magia que aporta a la cocina me tiene fascinado. 

Y jamás… los productos que se elaboran o se pescan con prácticas que no son respetuosas con el medioambiente no entran en mi cocina. 

El chef consiguió su primer Sol Repsol en 2023. Foto: ©David Oliete

Desde hace años luces con un sol Repsol… ¿La estrella es ahora tu objetivo?

La verdad es que cuando nos llegó este reconocimiento ni nos lo creíamos. Fue una sorpresa pero estábamos muy felices. Pero, la estrella… Pues supongo que a todos nos hace mucha ilusión este tipo de reconocimiento. Pero ya llegará si tiene que llegar. Nosotros nos centramos en el día a día, en hacerlo cada día mejor y en disfrutar con lo que hacemos, como también en hacer disfrutar a la gente que viene a probarnos, pero a todos, no solo al inspector de la guía  

¿Cómo te ves en el futuro o cómo te gustaría verte?

Hablar del futuro siempre es muy difícil, porque en la vida te pueden cambiar las cosas de un día para otro. Pero me veo creciendo y dando a conocer esta cocina que llevo dentro. Me veo siempre detrás de los fogones, porque no entiendo la vida de otra manera si no es cocinando.

Cuando puedan leer estas líneas, la UE ya tendrá nuevos europarlamentarios y, se supone, un nuevo equipo ejecutivo, lo presida o no Ursula von del Leyden. Verde que te quiero verde.

Sí, la que curiosamente, en diciembre de 2019 presentaba en Madrid, con motivo de COP25, el Pacto Verde Europeo; documento que dará lugar a un cambio de paradigma en la política europea que, como saben, está teniendo a la sostenibilidad y a la digitalización con protagonismo dispar en materia de éxito, en cuanto a logro de ambiciones sobre descarbonización.

Y es que lo que se abrazó con ilusión, pese al cúmulo de directrices y directivas, como las de La Granja a la Mesa o la famosa ya, en España, 7/2022, ha acabado en una especie de calvario para las empresas ante la complejidad de interpretar y aplicar las  normas  que iban emanando de Estrasburgo y Bruselas, sin olvidar las que se han elaborado a nivel autonómico.

Dificultad que, no en vano, ha provocado cierta frivolidad por quien se tomó su interpretación como una herramienta de marketing diferencial y que ha obligado a elaborar una directiva anti-greenwhasing.

O el babelismo generado de cómo calcular la huella de carbono (con un Sbti ininteligible) con pluralidad de métricas y pavor en los sujetos del supply chain a los que les afecta el famoso Alcance3.

Qué decir de la sopa de letras con la que se titulan a los diferentes protocolos para llegar a la ESG , tales como el ESRS, ahora CSRD, que entronca con el CS3D, también titulado CSDD y que da lugar a lecturas antológicas como la que dice: “Es importante destacar la conexión entre la Directiva CS3D y la Directiva CSRD, sobre todo en lo relativo a la información corporativa sobre sostenibilidad. Por ejemplo, para elaborar los informes de sostenibilidad exigidos por la Directiva CSRD, se requerirán procesos que estén vinculados a la identificación de los impactos negativos de la Directiva CSDDD”.

Todo ello, junto a casos pintorescos como los de la ya ley española 7/2022 sobre  envases de un solo uso, donde las empresas, en este caso, de hostelería, están obligadas a imponer una tasa a su demanda que, para los vasos de café, en algunos casos, ya es del orden de 0,30 euros, suponiendo un incremento de aproximadamente un 10-12% del PVP. Ingreso atípico que se queda la propia empresa, se presume (¿?) para lograr descarbonizarse.

Y a otros no tan pintorescos, como el cabildeo que se ha llevado a cabo en estamentos comunitarios, por parte de lobbies cuya labor ha hecho mella en la neutralidad de los eurodiputados a la hora de elaborar normas y que ha llevado a que, algunos, denunciaran que "El Parlamento Europeo es la casa de los ciudadanos y no el patio de los lobbies".

Puede que se haya infravalorado lo difícil que es llegar a la descarbonización en los plazos fijados. Se ha repetido frecuentemente que éste es un cambio sistémico para acometer, en varias décadas, la forma en cómo se opera en  la economía, en  la sociedad y cómo, quien consume hoy, debe dejar algo para mañana. Todo ello en un contexto de problemas a corto plazo, conflictos bélicos incluidos.

Los resultados de las votaciones del 9J confirman que, lo verde, ya no es prioritario en la UE y su marco legal precisará de una revisión.

Por eso he elegido, como titular de este artículo, unas palabras del romancero lorquiano. Para invocar la continuidad de lo establecido y llevarlo hasta el final; puesto que de la lectura de “verde que te quiero verde” se desprenden algunas consideraciones que ligan con lo expuesto acá, quizá de modo confuso; por lo que resumo:

  • Frustración como tema de fondo.
  • Alabanza del color verde como señal de vida y esperanza o modo de expresar un profundo amor por la naturaleza.
  • No tiremos por la borda lo mucho que se ha logrado: ha llegado la hora de unir madurez y pragmatismo.
  • Al fin y al cabo, y aunque parezca una verdad de Perogrullo, estamos hablando del futuro de nuestro planeta.